En una ceremonia íntima, con presencia de familiares y allegados muy cercanos, el fiscal Alberto Nisman fue sepultado este jueves por la mañana en el Cementerio Israelita La Tablada. Los restos fueron enterrados en el lugar denominado de los "mártires", como víctima, a metros de los fallecidos por el atentado a la AMIA.

Esto reafirma el pensamiento de la familia, que descartó de plano la hipótesis del suicidio. Especialistas indicaron a Infobae que una antigua práctica –actualmente en desuso– "condenaba" a quienes se suicidaban y se los enterraba contra la pared, en otro sector, porque la vida es algo sagrado que solo está en manos de Dios.

"Consideramos que era una persona compenetrada con la causa AMIA, el que más la conocía y que le dedicó gran parte de su vida. El lugar lo seleccionó la familia y la AMIA lo puso a disposición", le confió un dirigente de la organización judía a este medio.

El diputado nacional del PRO Sergio Bergman se mostró en sintonía con la teoría de la familia y coincidió en que fue enterrado en el lugar correcto: "Nadie considera a Nisman un suicida sino una víctima de un crimen. A nadie se le ocurrió que sería enterrado en un estatus como tal, sino como una víctima".

"Fue una decisión de conferirle un lugar especial como una víctima, un símbolo y un memorial de su lucha por la causa AMIA y la Justicia", agregó, y sentenció: "El lugar de las víctimas en el cementerio es un lugar de honor".

Por su parte, Julián Schvindlerman, analista político internacional, coincidió en que el lugar del entierro es "por decisión de los familiares" y opinó: "No creo que haya sido una manifestación política, pero se puede leer en esa clave. Da la impresión de que han honrado la voluntad familiar".

A pesar de esto, recordó que, tras su muerte, Nisman fue considerado la víctima 86 del atentado: "Hay un mensaje, obviamente. SI se eligió una zona cercana a las víctimas es porque hay una decisión. Pudo haber sido cualquier otro sector, pero se eligió esta zona porque se hablaba de que es una víctima de la causa AMIA".

Sobre la muerte del fiscal, Schvindlerman expresó: "No está claro, la Justicia no se expidió, de modo que tomar partido hubiera sido complicado. Los familiares no consideran que fue un suicidio".