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El presidente Nicolás Maduro, que había postergado durante semanas el anuncio de medidas para afrontar la caída de los precios petroleros, ofreció finalmente hoy su mensaje anual de gestión ante la Asamblea Nacional. En su balance volvió a repetir hasta el cansancio términos como "guerra económica", "sabotaje", "violencia" o "burguesía parasitaria"; y anunció una ofensiva de "inspecciones " a todas las distribuidoras de productos básicos para "garantizar el abastecimiento de los venezolano".

El bolivariano dijo ser víctima de un complot como el que vivió Salvador Allende en Chile. "Vamos a resolver esto, vamos a poder decir que este 2015 va a ser el año del renacimiento económico". "Vámonos a la calle con el pueblo, para que se respete el abastecimiento venezolano", arengó ante los aplausos de los diputados chavistas.

Volvió, también, a denunciar a la oposición de golpista. "Me van a decir que es un preso político", ironizó -sin nombrarlo- sobre Leopoldo López (el opositor encarcelado desde el 18 de febrero pasado) y lo acusó de usar a los estudiantes para desestabilizar a su gobierno. El mandatario, en plena Asamblea, presentó videos con conversaciones entre funcionarios de su gobierno y el Ejército en los que advierten de la "estrategia" de los jóvenes de saquear las tiendas.

Venezuela reorganizará su sistema de cambios controlado

Maduro, además, aprovechó para arengar a su seguidores de cara a las legislativas de este año. "Si hoy fueran las elecciones las fuerzas revolucionarias superarían por más de 10 puntos a las fuerzas de la derecha", afirmó el mandatario, envalentonado por "los 15 años, no dos elecciones", del chavismo. El mandatario se mofó de quienes dicen que "tiene al 80% en contra". Afirmó que no tiene ninguna dudad de que "el pueblo chavista le va a dar una gran victoria a Chávez" este año.

Maduro hizo estas declaraciones aun cuando su popularidad descendió a finales del año pasado al 22,6%, según la más reciente encuesta de la firma local Datanálisis.

Sobre la caída en los precios del petróleo, el factor que está asfixiando aún más su debilitada economía (absolutamente dependiente del crudo), Maduro acusó a los Estados Unidos de "destruir la corteza terrestre" con el método de extracción de petróleo estadounidense.

La presentación de su informe anual se da en medio de una compleja situación económica que se prevé empeore por el descenso de los precios del petróleo, la principal fuente de ingresos del país. El país enfrenta una crisis económica con una inflación desbordada, que en noviembre alcanzó una variación anualizada del 63,6% -la mayor tasa de la región-, severos problemas de escasez de alimentos y productos básicos, y una recesión económica.

Precio de la gasolina

Maduro dijo que "llegó el momento" para aumentar la gasolina en el país, en medio de un fuerte retroceso de sus ingresos tras la caída de los precios internacionales del crudo.

La gasolina en Venezuela es la más barata del mundo y el subsidio le cuesta al Estado unos 12.500 millones de dólares anuales.

Asimismo, anunció que Venezuela reorganizará su sistema de cambios controlado, buscando rendir los mermados dólares que le entran al país por la venta de petróleo, su principal fuente de divisas.

El mandatario dijo que se mantendrá la tasa más fuerte de 6,3 bolívares por dólar para la importación de alimentos y medicinas y que las actuales tasas de 12 y 52 bolívares por billete verde serán unificadas, aunque no precisó a cuánto o cómo funcionará el nuevo mecanismo.

Además, el heredero político del fallecido Hugo Chávez, anunció la creación de un nuevo tercer mercado operado por las casas de bolsa, pero dijo que los detalles serán anunciados por las autoridades económicas.