Por el petróleo, Moody's bajó la calificación de Rusia y la dejó al borde de la categoría 'basura'

 AFP 163
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La agencia de calificación financiera Moody's anunció el viernes haber rebajado un nivel, hasta "Baa3", la nota de Rusia, cuya economía se ha visto afectada por la reciente caída de los precios mundiales del petróleo.


La importante caída de los precios del petróleo y la devaluación del rublo van a socavar aún más las débiles perspectivas de crecimiento del país, escribió Moody's en un comunicado


La agencia de calificación advirtió además que colocó la nota de Rusia en revisión para una posible nueva reducción, lo que podría llevarla a la categoría denominada "basura", considerada como particularmente arriesgada para los inversores.



Según Moody's, la solvencia de Rusia, de por sí puesta a prueba por la crisis ucraniana, se ve perjudicada por la caída de los precios mundiales del crudo - ya que Rusia es un gran exportador - y la fuga de capitales que provocaron una devaluación de su moneda.


El rublo ha perdido alrededor del 16% desde inicios de año ante el dólar, tras una caída del 41% en 2014, resultado de las sanciones económicas impuestas a Moscú por su presunto rol en la crisis ucraniana.



Caída de Grecia

Asimismo, la agencia de calificación Fitch bajó el viernes su perspectiva sobre la nota "B" de Grecia de estable a negativa en razón de la incertidumbre política actual, principalmente.

"El actual período de incertidumbre política aumentó los riesgos que pesan sobre el financiamiento de Grecia y su retorno a los mercados financieros podría ser postergado por varios meses", indica Fitch en alusión a las elecciones legislativas del 25 de enero.

Según la agencia, un acuerdo entre un nuevo gobierno griego y la troika (UE, BCE, FMI) es "probable", puesto que existen "fuertes incitaciones" de ambos lados para llegar a él, incluso en caso de triunfo del partido de izquierda Syriza, como prevén los sondeos, recuerda Fitch.

Syriza, el favorito para las elecciones en Grecia, moderó sus posturas desde 2012

"Pese a ello, hay una gran brecha entre las posiciones políticas de los dos lados y tales negociaciones serían complicadas y riesgosas", agrega.

Fitch recuerda sin embargo que Syriza moderó sus posturas políticas desde 2012 y plantea el mantenimiento del país en la eurozona, aspira a conservar un excedente primario del presupuesto y el respeto de las obligaciones del país ante el FMI y los acreedores privados, subraya Fitch.

Sin embargo, el programa de privatizaciones se vería interrumpido con la llegada al gobierno de Syriza y habría presiones para un alza de los salarios de los funcionarios públicos, estima la agencia.