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La emisora de radio

, que es una de las más escuchadas del país, contó en un

que el viernes, alrededor de las 15.00 de París, intentó contactarse por teléfono con

Coulibaly.

Según el relato, el terrorista islámico -que

tenía retenidos a cerca de una decena de rehenes en un supermercado kosher

- no quiso responder a la llamada, pero sin darse cuenta presionó el botón para atender.


Eso les permitió registrar varios minutos de una conversación mantenida entre el secuestrador y sus víctimas. Tras varias horas de deliberaciones, RTL decidió difundir parte de ese diálogo.


"Ellos quieren hacerlos creer que todos los musulmanes son terroristas", les dijo Amedy Coulibaly, en un intento de explicarles la naturaleza de sus actos.


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"Yo nací en Francia. Si ellos no hubieran realizado ataques en otros lugares, yo no estaría aquí", argumentó.


"Pienso en los que estaban en Siria con Bashar al Assad. Ellos torturaban a la gente (...) y nosotros no intervinimos durante varios años. Después vinieron los bombardeos de la coalición de 50.000 países (sic). ¿Por qué hicieron eso?", dijo.


Y continuó: "Montaron al mismo tiempo un golpe en el norte de Mali y en Siria. Es necesario que paren. Tienen que dejar de atacar al Estado Islámico (ISIS), tienen que dejar de destapar a nuestras mujeres, tienen que dejar de meter en prisión a nuestros hermanos por cualquier cosa".


Coulibaly tenía 32 años y, si bien había nacido en Francia, su familia provenía de Mali, una ex colonia gala. Así se entiende su insistencia en referirse al país del noroeste de África, donde tropas francesas lideraron varias operaciones recientemente, para frenar el avance de grupos islamistas.


 AFP 163
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Entonces comenzó a señalar las responsabilidades de los rehenes en tanto ciudadanos franceses. "Son ustedes los que eligieron a sus gobiernos, y sus gobiernos nunca ocultaron sus intenciones de ir hacer la guerra a Mali y a otros lugares. Primeramente, son ustedes quienes los financian. Ustedes pagan los impuestos y están de acuerdo", dijo.


En ese momento se escuchó por primera vez la voz de uno de los rehenes, que se animó a interrumpir la disertación. "Estamos obligados a hacerlo", atinó a decir.


"¿En serio? -lo cortó en seco el terrorista- No estamos obligados. Yo no pago mis impuestos".


Su interlocutor no se amilanó. "Cuando pago mis impuestos lo hago por las carreteras, por las escuelas. Pagamos nuestros impuestos, pero no le hacemos mal a nadie", le contestó.


"Entonces hagan manifestaciones y digan: 'Dejen a los musulmanes tranquilos, y déjennos tranquilos'. ¿Por qué no lo hacen?", dijo Coulibaly.


Luego justificó la necesidad del castigo. "Nosotros aplicamos la Ley del Talión, que ustedes conocen muy bien. Alá lo dijo en el Corán: si ellos transgreden, aplíquenles la misma transgresión a ellos. Si tocan a nuestros niños, a nuestras mujeres, a nuestros combatientes, nosotros atacamos a aquellos hombres que nos combaten".


Y para terminar, citó a Osama Bin Laden. "Cómo él ha dicho, como Osama Bin Laden ha dicho: 'A ustedes jamás les gustó la paz. Somos nosotros quienes llevaremos la paz a Palestina'".


Poco después, la policía comenzó el asalto que terminó con la toma de rehenes y con Coulibaly. Antes de ser abatido, había asesinado a cuatro de las personas que mantenía cautivas en la tienda kosher.