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El presidente venezolano, Nicolás Maduro, viajó esta semana a China con el objetivo de lograr que el país asiático le preste dinero para poder afrontar un año especialmente difícil en materia económica.

Se reunió con una quincena de ejecutivos empresariales chinos, con el presidente del Banco de China y con el mandatario de aquel país, Xi Jinping.

La visita, que irá seguida de viajes a naciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), es "una gira muy importante para enfrentar los nuevos proyectos en las circunstancias que tiene nuestra patria de merma de los ingresos producto de la caída estrepitosa de los precios del petróleo", según dijo el propio Maduro al explicar su viaje.

Sin embargo, no todo es positivo para el bolivariano. Concretamente, Pekín pidió tener el control de las empresas de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) para aceptar su producción como aval del préstamo que el presidente Maduro fue a solicitar, según una fuente vinculada a las negociaciones citada por El Nuevo Herald de Miami.

De acuerdo a lo que publica El Nacional, la producción de aluminio, hierro y oro de la CVG estuvo entre las garantías que Caracas ofreció a Pekín, pero las múltiples denuncias de corrupción llevaron al país asiático a manifestar que solo aceptaría si las compañías quedaban bajo su control.

Por su parte, la dirigente opositora María Corina Machado le envió una misiva al presidente chino para "advertirle" que Venezuela "no tiene garantías" para pagar la deuda. Además, puso en duda que el chavismo utilice los recursos del financiamiento chino "de manera responsable".

 EFE 163
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La carta de Machado a Xi Jinping

Excelentísimo Señor Xi Jinping, presidente de la República Popular China

Luego de saludarle cordialmente, me dirijo a usted, en nombre de los ciudadanos venezolanos que hoy nos preparamos para la reconstrucción de nuestro país, con el propósito de advertir al pueblo de la República Popular China sobre la intención de un nuevo endeudamiento masivo que, de manera irresponsable, pretende contraer el gobierno del Sr. Nicolás Maduro.

Venezuela atraviesa una crisis económica y social sin precedentes. Se manifiesta en una grave escasez de productos de primera necesidad, el aumento desenfrenado de la inflación y la destrucción del sector productivo. La superación de esta crisis requiere de una estrategia inclusiva de reconstrucción económica e institucional y de un plan financiero integral y viable que no se sustente sólo en nuevos préstamos a la Nación. Además, requiere de un amplio plan de restructuración económica.

La solicitud de financiamiento no garantiza que los recursos se utilicen de una manera responsable

La solicitud de financiamiento hecha recientemente por el Sr. Maduro ante la República Popular China, no garantiza que los recursos se utilicen de una manera responsable que permita la recuperación de nuestra economía y el desarrollo de la capacidad de repago necesaria. La crisis política-social venezolana y la caída de los precios del petróleo les restan el soporte que requeriría la solicitud de un nuevo endeudamiento de enormes dimensiones.

El régimen que hoy encabeza el Sr. Maduro no sólo ha dilapidado más de un trillón de dólares, en ingresos petroleros, durante los últimos 10 años. También, ha acabado con las reservas internacionales, multiplicado la deuda externa e hipotecado el futuro de las nuevas generaciones de venezolanos al garantizar como colateral de los préstamos la futura producción petrolera del país, a pesar de haber gozado de la mayor bonanza petrolera de nuestra historia. Adicionalmente, el nuevo empréstito podría estar fuera de toda norma constitucional venezolana.

Desde 2007, Venezuela ha recibido préstamos por cerca de 50.000 millones de dólares

Me permito señalar que Venezuela, en su relación con la República Popular China, desde el año 2007 ha recibido préstamos por cerca de 50.000 millones de dólares americanos, para inversión en proyectos en el área social que hoy no están concluidos y sobre los cuales es imposible lograr que la administración de Maduro rinda cuentas. La corrupción y la ineficiencia de esta administración es absoluta y el Gobierno que usted preside tiene evidencia de ello.

Los venezolanos hoy reconocemos la necesidad de obtener financiamiento y desarrollar flujos comerciales e inversión robustos y estables con todas las naciones del mundo. Puedo afirmar con responsabilidad que al lograr la transición hacia la democracia, el nuevo gobierno de Venezuela honrará los compromisos asumidos con la República Popular de China en términos que sean beneficiosos y justos para ambas naciones.

Reiterando a Usted nuestra estima y consideración, me suscribo atentamente.

María Corina Machado
Diputada a la Asamblea Nacional
República Bolivariana de Venezuela