Leer un e-book antes de dormir retrasa el sueño

Según un estudio, la luz artificial electrónica afecta a la melatonina y a los cambios en los ritmos circadianos del sueño

  162
162

El uso de libros electrónicos antes de ir a dormir puede retrasar y provocar trastornos en el sueño. Lo confirmó un grupo de especialistas en un estudio que publicó la revista PNAS, donde aseguran que la luz artificial electrónica afecta a la melatonina (sustancia que regula el sueño) y a los cambios en los ritmos circadianos del sueño.

Para examinar el efecto que provoca en el sueño la luz artificial brillante, como la que producen los libros electrónicos con luz propia, un grupo de investigadores, encabezados por Anne-Marie Chang, del Hospital Brigham, compararon la calidad del sueño de un grupo de personas leyendo tanto libros electrónicos como de papel.

Durante el estudio, una docena de personas leyó, con luz tenue, durante cinco días consecutivos un libro electrónico con iluminación propia, cuatro horas antes de ir a dormir y luego hicieron lo mismo pero con un libro impreso.

Chang explicó que cuando los participantes en el estudio leían un e-book autoiluminado "les llevaba más tiempo quedarse dormidos, tenían menos sensación de somnolencia durante el anochecer, segregaban menos melatonina y a la mañana siguiente se reducía su estado de alerta" que cuando leían un libro tradicional. Al usar un lector de libros electrónicos, los participantes en el estudio registraban niveles contenidos de melatonina por al anochecer y cambios en los ritmos circadianos del sueño y el despertar.

Aunque la luz eléctrica sea una señal que pueda confundir también al sistema circadiano, Anne-Marie Chang afirmó que "la luz de estos aparatos electrónicos está enriquecida en el rango azul de la luz, en la onda corta, y se proyecta directamente sobre la cara del lector". Frente al libro impreso, en el que la luz se refleja, "tanto la mayor irradiación como que la longitud de onda de la luz del iPad sea más corta contribuye a los efectos sobre el sueño y los ritmos circadianos observados en el estudio", añadió. El uso de smartphones y tabletas antes de dormir multiplica los problemas de sueño.