Ricardo Barreda, citado por la Justicia por problemas de convivencia

En 2008, Ricardo Barreda fue beneficiado por la prisión domiciliaria para vivir con su novia, Berta "Pochi" André, quien luego de los crímenes ocurridos en 1992 comenzó a enviarle cartas a la cárcel, brindándole su apoyo. André fue quien se presentó en ese momento para confirmar que será la garante del odontólogo que se encontraba en la prisión de Gorina. En 2011, y pese a que en más de una oportunidad salió de la vivienda –algo que tenía prohibido–, Barreda recibió otro fallo favorable: la libertad condicional.

En abril pasado el hombre de 79 años se presentó para denunciar problemas conyugales, aduciendo que la mujer tiene problemas de salud, neurológicos, que habrían afectado sensiblemente la vida en pareja y también habría planteado los problemas económicos que padece, ya que cobra una jubilación mínima de 2.500 pesos.


Tras esa presentación, la Justicia dispuso y ya tiene en sus manos los resultados de un informe del gabinete de psicología al que asiste Barreda, en el que se detectaron esas divergencias en el seno conyugal. Por ello, para mañana fueron citados ambos en la Sala 1 de la Cámara del Crimen de La Plata.

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Según la interpretación de la Justicia, la presentación del odontólogo se produjo por miedo a que la denuncia en primera instancia la realice la mujer, hecho que podría hacerle perder la libertad condicional de la que aún goza.

Respecto de los problemas económicos que tiene, el 28 de noviembre último la Justicia lo declaró "indigno" en la sucesión de los bienes familiares, y la sentencia fue dictada por el Juzgado Civil y Comercial de La Plata 17, que explicó que la "exclusión de herencia" es por "una causal objetiva de indignidad", prevista en el artículo 3291 del Código Civil. Ante ello, una persona que mata a sus familiares no puede heredar sus bienes.

El patrimonio en litigio consiste en la casona de la calle 48 entre 11 y 12, de La Plata, donde se cometió el cuádruple crimen; dos autos (un Ford Falcon verde y un DKW) , una moto Siambretta, una casa de veraneo en Mar del Plata –que está intrusada– y un terreno en la provincia de Buenos Aires.

El 15 de noviembre de 1992, Barreda mató a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra, Elena Arreche (86), y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24), para luego trasladarse a un albergue transitorio con su amante. Al regresar, llamó a la Policía denunciando que habían entrado ladrones a su casa y mataron a toda su familia.

Por este múltiple asesinato, en 1995, el odontólogo fue condenado a prisión perpetua, aunque a principios de 2008 le concedieron el beneficio del arresto domiciliario por su buena conducta y por ser mayor de 70 años. Por ello, "Pochi" fue la garante.