El periodista y escritor Miguel Bonasso visitó los estudios de Infobae TV en el marco de la presentación de su nuevo libro, Lo que no dije en "Recuerdos de la muerte", una extensión de la obra editada en 1984, cuando "los fusiles de los milicos todavía estaban calientes", recuerda metafóricamente.

A 30 años de aquella primera edición, que escribió durante la dictadura, este nuevo libro es "un juego entre pasado y presente", asegura el ex militante montonero. "La gente puede pensar que me autocensuré, pero en realidad hubo cosas que no dije y otras que descubrí con los años, y que tiene que ver con el concepto del "criptoestado", es decir las sombras que permanecen en el Estado aún en democracia, como los espías, los represores, los mafiosos. Los que están en el inframundo de la democracia", explicó.

Si bien Bonasso considera "justo" decir que este Gobierno es el que más ha impulsado los juicios por la verdad, cree que "al apropiarse y estatizar los derechos humanos, le ha causado un daño incalculable" a esa lucha.

"Figuras que para nosotros en el pasado resultaban inalcanzables porque no pertenecían a ninguna facción política, como por ejemplo Hebe de Bonafini, han quedado comprometidas, selladas con la marca K en el orillo. Significa una devaluación de los organismos de derechos humanos, que fueron los que más lucharon contra la dictadura", recordó.

Para Bonasso, en Argentina se han logrado avances que no se lograron en otros países de Latinoamérica que también padecieron las dictaduras, como Uruguay o Brasil. Sin embargo, consideró, eso "no es producto solo del Gobierno de Kirchner, es todo un proceso histórico".

Según el periodista y ex diputado, Madres, Abuelas, y otros organismos de Derechos Humanos dejaron de ser "intocables". "Hoy Hebe aparece comiendo un asado con el general Milani. Es un cambalache", criticó.

Bonasso sostuvo que el gobierno de Cristina Kirchner hace una "reversión" de los Derechos Humanos: "No permiten huelgas en Lear o Donelley y reprimen con la Gendarmería". Además, el proyecto X, que no es una simple base de datos. Contiene los datos ,políticos y sociales de convicciones, creencias y acciones de numerosos activistas sociales", recordó.

Si bien Bonasso fue cercano en un principio al Gobierno de Néstor Kirchner, y hasta apoyó la candidatura de Cristina en 2007, desde hace tiempo decidió alejarse, por decisiones que lo distanciaron cada vez más de sus ideas. "Le dije a Kirchner que en el momento en que este gobierno reprimiera un conflicto social, yo estaría en la vereda opuesta", rememoró.

Las diferencias se acrecentaron bajo la administración de la actual mandataria, sobre todo por su cambio político hacia la protesta social. "Este es el único gobierno de la democracia que ha sacado dos leyes antiterroristas. Y tiene más muertos por la represión que (Carlos) Menem. Solo lo supera el gobierno de la Alianza, que tuvo 45 y 34 en las jornadas de aquel diciembre trágico", expresó Bonasso.

La gota que rebasó el vaso cayó cuando Cristina vetó a la Ley de Protección de Glaciares, de autoría de Bonasso como presidente de la comisión de Recursos naturales y conservación del ambiente. "Si seguía sosteniendo esto, no podía escribir este libro, ni conservar la independencia de criterio", dijo. Y agregó: "Ahí decidí no sólo apartarme de ellos, sino apartarme de la política partidaria".

"Me desilusionó el kirchnerismo. Incurrió en los mismos defectos fundamentales de la clase política", concluyó Bonasso.