Bloomberg 162
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A tono con la recesión que afecta a la industria manufacturera, al mercado inmobiliario y ahora al sector financiero y de cambios, la actividad comercial acusa una apreciable contracción en la demanda promedio de las familias por establecimiento.

La encuesta de supermercados arrojó una facturación conjunta de 16.386,5 millones de pesos por parte de los 2.138 locales auditados, lo cual representa una suba de 41,9% respecto al mismo mes del año anterior cuando la consulta se hizo a 2.003 puntos comerciales. De ahí surge que la suba promedio del monto de las operaciones por establecimiento fue de 31,9 por ciento.

En consecuencia, si se toma en cuenta que en los últimos doce meses el promedio de precios de la economía se elevó poco más de 41%, se desprende que el consumo real de las familias acusó en ese canal un receso de 6 por ciento.

Los supermercados destruyeron más de 1.000 empleos netos y más de 7.700 potenciales

Semejante pérdida de actividad aparece consistente con la destrucción de empleos que detectó el Indec en el sector supermercadista en 1.018 personas, equivalente a una baja de 1% interanual. Aunque, la pérdida de puestos promedio por local se acentuó a 7,3%, de 49,6 a 45,9 personas, y significó prescindir de más de 7.700 empleados para poder acrecentar la productividad por establecimiento.

En el caso de los shoppings, el Indec también amplió la muestra de consulta de 2.728 a 2.790 locales, fenómeno que le posibilitó disimular la real contracción de la demanda familiar de 7,8%, a 5,7% que surgiría de comparar el aumento nominal de la facturación en 33,2%, a 3.034,9 millones de pesos, con el alza de precios y del tipo de cambio en más de 40% en los últimos doce meses.

El monto medio de las transacciones por punto de venta entre enero y octubre registró sendas caídas reales de 6,8% en el caso de los supermercados y 5,1% en el de los centros de compras.

Semejantes tasas de caídas son compatibles con la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados, que en su mayoría recibieron aumentos nominales en paritarias de entre 25 y 32 por ciento, pese a que la inflación acumulada en el promedio de las estimaciones privadas superó el 41 por ciento.