A pesar de las riesgosas intervenciones de Luis Suárez y Neymar, Lionel Messi fue el delantero que consiguió abrir el marcador a favor de los Blaugranas. El rosarino se hizo cargo de un tiro libre en la media luna del área y con una exquisita pegada la colgó del ángulo. El tanto no sólo sirvió para que el Culé se mantenga cerca de la cima, sino que además convirtió al argentino en el máximo artillero de la historia de la Liga, junto a Telmo Zarra.

Naturalmente, antes de que se vayan al descanso, los de Luis Enrique tuvieron ocasiones para estirar la diferencia. Las constantes proyecciones de Jordi Alba le permitían a los dueños de casa lastimar con profundidad a los andaluces. El lateral hizo lo que quiso por el sector izquierdo y habilitó en varias oportunidades a Neymar, pero el brasileño no logró quebrar la resistencia del portugués.

En el complemento las injusticias del fútbol le jugaron una mala pasada a una de las figuras de la noche. Un centro de Vítolo, junto con una dubitativa salida de Claudio Bravo, hizo que Jordi Alba se lleve por delante al balón y establezca el 1 a 1.

Sin embargo, los de Luis Enrique no tardaron en reaccionar. A través de un centro de Xavi, Neymar peinó al segundo palo y volvió a poner al Barça arriba en el marcador. El 2 a 1 volvía a coincidir con el desarrollo del pleito.

Además, una asistencia perfecta de Luis Suárez llevó a que se cumpla la ley del ex. El uruguayo empleó toda su velocidad para llegar hasta el fondo, hacer una pausa para que Neymar arrastre las marcas, y buscar la cabeza de Ivan Rakiti?, quien se mantuvo en silencio por respeto a la camiseta que vistió la temporada pasada.

Finalmente, cuando parecía que ya no quedaba tiempo para más, Lionel Messi volvió a frotar la lámpara para confirmarse como máximo goleador histórico de la competición. Ya sea con una barrida sobre la línea de meta o con un zurdazo rasante que dejó sin posibilidades a Beto, el capitán de la Selección despojó todas las dudas que se generaron sobre su futro y confirmó su felicidad en el club que lo vio nacer.

Como en la mejor época de la entidad catalana, cuando en el banco de suplentes se encontraba "Pep" Guardiola, los Blaugranas se quedaron con un triunfo que hizo lucir a sus principales protagonistas. Sin dudas, el Culé recuperó la memoria y lo hizo gracias a la técnica del mejor jugador del mundo.

Por Fernando Taveira – ftaveira@infobae.com