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-¿Cómo estás viviendo este momento?

-En lo laboral estoy bien, después, más o menos mal por un problema de salud de mi mujer. A mí me gusta manejar las cosas y cuando algo no lo puedo manejar me desespero y entro en pánico. Estoy peleando, yo nací para pelear.

-¿Te enojan esas cosas? ¿Te enojás con Dios?

-No, al contrario, hay que amigarse con Dios, pedirle y tomarlo como un aliado. Aprendí hace dos años y medio que Dios está en las manos de los médicos, en las enfermeras, en los hospitales, en cada caricia en la frente que te hacen para que aguantes, ahí está Dios. Lo aprendí con lo que pasó conmigo, con mi hijo, con lo que pasó con mi vida.

-Fue un momento bisagra.

-Fue un momento de inflexión, yo jamás pensé que iba a ser este Baby. Esa noche murió uno y resucitó otro. Dice la religión que cuando uno muere el alma va al cielo, y yo creo que es al revés. Creo que el alma muere en la tierra, o que por lo menos queda mal herida, y que uno después de una edad determinada trata de revivirla y construirla permanentemente.

"Crían pobres, almácigos de pobres, para utilizarlos en diferentes tareas"

-¿Se pierde el miedo después de lo que viviste en algún momento?

-Nunca lo dije, pero te transformás un poco en un comando. Yo veía películas donde los tipos que volvían de la guerra los llamaban para no sé, meterse adentro de una mina de oro a rescatar a un tipo y salían de entre las balas; ese miedo lo perdés. Yo ando de noche con el vidrio bajo, por la calle y no tengo custodio, no tengo auto blindado, te cambia el sentido del miedo.

-¿Y la responsabilidad como padre en un momento como el que estamos viviendo?

-Ya está, yo perdí el miedo, sé que es todo muy difícil, pero aprendés a verlo de otra forma, sé cómo manejarme. Igualmente mañana me pueden clavar un cuchillo en la nuca en un semáforo. Incluso con mis hijos, que salgan, que agarren la calle, hay que volver a ganar la calle... yo creo que estos diez años han hecho que nosotros perdamos la calle. Hace años, en Radio 10 se reían, yo hablaba del Ejército de las Tinieblas, hablaba de grupos de hambreados que salen a la caza de todo lo que esté vivo, violan a nuestras mujeres, matan a nuestros hijos. Y yo creo que esos grupos hambreados, los almácigos de pobres, son el Ejército de las Tinieblas, así como los barrabravas que son utilizados en el momento que hacen falta. El grave problema de la Argentina son los sicarios del hambre. A veces cuando yo digo estas cosas se ríen pero es real, crían pobres, almácigos de pobres, para utilizarlos en diferentes tareas.

-¿Creés que los problemas en educación y economía son funcionales a esto?

-De la educación olvidate, cuando me hablan de educación, me hablan de 20 años, y la solución tiene que ser la semana que viene. ¿Cuántos años más? ¿Cuántas escuelas más? ¿Cuántos maestros más, para que no me roben en la calle? La educación no la tienen los que nos gobiernan, de ahí para abajo. Yo estoy cansado de ver más pobres que nunca y la doctora dice: "La inclusión". No, no incluimos a nadie, excluimos. Hicimos un gueto de pobres e incluimos a todos los pobres dentro de ese gueto: esa es la inclusión. No, yo creo que el tema pasa por los límites, por el compromiso, por el comienzo fundamental de la democracia que es que tu derecho termina cuando comienza el mío, o viceversa. Con libros y computadoras no se arregla la delincuencia.

"Que yo le tenga que pagar con mi laburo a un tipo que no conozco no es socialmente lógico, es marxismo"

-¿De los planes sociales qué opinás?

-Se habla de derechos pero no de obligaciones. Mi abuelo, para tener derecho a su vivienda, laburó de peón, hacía los ladrillos para la primera habitación, tenía el baño a quince metros, después hizo otra habitación y la alquiló. Eso es el derecho a la vivienda. Ahora, que me dé el Estado, que yo le tenga que pagar con mi laburo a un tipo que no conozco y que encima le tenga que pagar hasta el abogado, no lo veo como una cosa socialmente lógica, es marxista, la propiedad no existe. Hay que hablar también de obligaciones. Yo guardaba el auto en Olivos cerca de una productora, y le daba siempre $10 al hombre de la garita para que no me lo roben, porque si no le das te lo roban, un día no tenía cambio le digo: "Mañana te doy". Al otro día le voy a dar los $10 y me dice: "No, me debe $20, los de ayer y los de hoy". Eso son los planes sociales. ¿Qué va a pasar cuando digan basta? ¿Cuando no haya más plata y le digan a esta gente que no hay más plata? Porque un día se lo van a decir.

-¿Creés que si viene alguien de la oposición va a cortar con estas medidas?

-Es que tiene que cortar con estas medidas, no es lógico que de 44 millones 3 mantengan a los otros 41.

-Pero nadie se anima a decirlo,

-Porque están todos cómodos, apoltronados en las prebendas, y en los robos al Estado, pero yo lo digo y todos lo sabemos. Que no se digan las cosas no quiere decir que no existan.

"Mientras existan los sindicatos nadie en la Argentina va a poder gobernar tranquilo"

-¿Hay alguien que te dé confianza de la oposición?

-A mí me dan confianza todos los que abran las puertas para que los podamos ayudar, que se bajen de la soberbia. Les tengo miedo a los sindicatos. Creo que mientras existan los sindicatos no va a existir ningún gobierno en la Argentina que pueda gobernar tranquilo. Imaginate en las manos de los sindicalistas lo que duraría Macri que es un tipo que a mí me agrada, lo que duraría Massa que es un tipo que me agrada. Veo que tiene mucha cintura política Scioli, porque ha estado con Menem y decían: "Este le dura 10 días". Aguantarle a los Kirchner los quince round, tenés que tener mucha cintura.

-¿Por qué creés que creció tanto el narcotráfico en la Argentina?

-Porque le abrieron las puertas, yo no creo en el Mercosur, creo en el Mercasur. Creo que algunos Presidentes Latinoamericanos han negociado con la droga para que ingresen los capitales a Latinoamérica, que era una forma de agarrar plata y blanquear plata y yo creo que hay una sociedad entre algunos políticos y el narcotráfico.

"Que Gendarmería y Prefectura, en lugar de cuidar la frontera, estén pidiendo registro de conductor a mí me da sospechoso"

-¿En Argentina también?

-En Argentina también, claro, en todos lados, creo que al narcotráfico alguien le dio la llave para que entre. Por deducción lógica, que Gendarmería te esté pidiendo en Libertador la verificación técnica, el matafuego y el cinturón de seguridad y que por El Impenetrable pase gente caminando con 500 kilos de droga y no haya un gendarme...Que Gendarmería y Prefectura, en lugar de estar en los límites marítimos territoriales, estén pidiendo registro de conductor es medio raro, a mí por lo menos me da sospechoso.

-Es claro que hay dificultades para controlar las fronteras.

-Bueno, yo creo que hay que poner más radares y menos fútbol, son las cosas que veo como ciudadano.

-¿Creés que falta decisión política de hacerlo? Pensaba en cosas mucho más chiquitas, lugares donde se repiten robos constantemente y no se entiende la falta de solución.

-Yo creo que sufrimos con todos los presidentes argentinos el síndrome del padre irresponsable. El padre irresponsable es el que juega, el que tiene minas por todos lados, que es adicto, es un vicioso y que dice: "Que mis hijos hagan lo que quieran mientras no me estén pidiendo a mi" Yo creo que los políticos argentinos, tienen ese síndrome, que el pueblo haga lo que quiera mientras a mí me deje gobernar.

"Hay que poner más radares y menos fútbol"

-¿Se ha descontrolado la situación?

-No es casual que algunos intendentes que quieren ser presidentes y algunos presidentes que quieren tener inmunidad post mortem hagan tanto recital y tanta Pimpinela y tanto recital callejero. Es entretener, lo paga el municipio, pero a la gente no hay que entretenerla, hay que avivarla.

-¿Te molesta lo que se gasta en este tipo de shows o en los concursos del Incaa?

-El Incaa lo denuncié con Menem. A mí me vinieron a ofrecer quinientos mil dólares, de eso se llevaba el interventor del Incaa un pedazo. ¿Por qué te creés que hay tanto bodrio que se dice cine progresista? Toda esa porquería está porque por ejemplo el Incaa da dos millones de pesos, la película se llama "El perro en la calle" estás una hora y media viendo un gaucho con un perro en la calle que le habla. Decis: "¿Pero esto costó un millón y medio de pesos?" Ahí se llevó el que la hizo, el que le dio el crédito. Hay que empezar a sospechar, si es mentira que me lo digan, pero ¿y si es verdad? No se gasta nada más que en el Incaa, acá se confunde la cultura con el charango, es mucho más profundo. El otro día vi que lo criticaban a Tinelli porque le habían dado este premio a la cultura...

-¿Vos estás de acuerdo con que se lo hayan dado?

-Es una cultura implementada hace 30 años en la Argentina. Está José Pablo Feinmann diciendo que él renuncia, y está bien. Yo no creo que él, diciendo que todo lo que no es como él piensa es basura, esté aportando mucho a la cultura.

"La tele se transformó en Tribunales y Tribunales en un vodevil"

-¿Qué te genera que Showmatch se haya vuelto un lugar fundamental para los políticos?

-La tele se transformó en Tribunales, y Tribunales se transformó en un vodevil. Los jueces quieren aparecer en tele, se deslumbran por ser requeridos, queridos y famosos. De hecho nunca nos preguntamos en la Argentina cómo hace un comisario o un juez para llegar a tener el barco ese que está en Punta del Este atado en algún muelle. La tele se transformó en tribunales expeditivos, a la mañana te denuncian, a la tarde te juzgan y a la noche te condenan. A la mañana en el programa matinal dicen que vos ejercías la prostitución en la rotonda de Acassuso, a la tarde lo levantan los chimenteros, y ponen a dos fiolos que dicen: "Sí, a esa piba la tuve laburando para mí" Y a la noche te lo repiten en el refrito, opina un panel de destacados y te condena, es así, entonces todo lo que sea televisión queda absuelto o preso según la tele

¿Cómo creés que va a ser recordada Cristina?

-¿Según la historia o según los obsecuentes?

-Según la historia.

-Honestamente yo no soy kirchnerista pero entiendo que se han hecho algunas cosas que me gustan, cuando la agarrás a Cristina despojada de la soberbia y de ese barniz histórico que se da en los presidentes cuando están, creo que la gente la va a juzgar como esa mujer que hizo algunas cosas buenas, pero que también tapó mucha corrupción, y creo que la va a juzgar como un terrible momento del país, donde la Argentina se vio de golpe inmersa en un montón de muertes, de guerras fraticidas, de inocentes tirados en la calle sangrando y una mujer que por ahí estaba alejada, abstraída, hablando de otra cosa, de otra Argentina que le contaban a ella.

"Cristina debe querer que su sucesor sea Máximo porque a los reyes los suceden los hijos"

-¿Quién creés que quiere ella que sea su sucesor?

-Yo creo que cuando se va a dormir debe querer que sea Máximo, porque a los reyes los suceden los hijos. Pero creo que no tiene sucesor. Hay sucesión del Peronismo, no hay sucesión del kirchnerismo. Aunque el kirchnerismo se enoje, es más: me puede costar el laburo, pero no importa, ya tendré otro, estoy hablando desde el corazón. Creo que el kirchnerismo fue como la UCD en su momento, es un movimiento dentro del Peronismo que muere con el apellido, se va Cristina y se termina. Yo creo que cuando Cristina se vaya algunos van a quedar muy ricos y con mucho poder trabajando desde las tinieblas y otros van a seguir atrás de los sindicalistas. Va a ser más barato el voto de los pobres porque van a tener más hambre, y van a conseguir más votos para seguir gobernando. No es catastrófico, es realista. Después van a hacer una alianza y se van a perdonar el pasado, y nadie va a juzgar a nadie, y le van a dar los papeles del auto a Boudou y ya está.

-¿Desde la vuelta de la democracia hasta hoy, quién creés que fue el mejor presidente?

-Me vas a matar, todos tuvieron su cuota buena y su cuota mala. Te podría decir quién fue el peor Presidente: De la Rúa, creo que fue un saqueador, cuando a veces algunos dicen: "Nos arrepentimos...." Gracias a Dios que no se quedó, porque un tipo que un día se levanta y le chupa la guita a los jubilados, a los pensionados, a vos, a mí. Muchos cánceres se llaman 2001. A mí me gustó mucho el Alfonsín del discurso y lloré mucho, lo voté y lo acompañé creyendo que era mi padre, hasta un día que me di cuenta que no era mi padre. Después le tuve una antipatía atroz a Menem, fui antimenemista pero gorila, y al final me di cuenta que la lata de atún costaba $0,70 y los pobres podían comer siete, ocho latas de atún que tiene mucho fósforo, y no era un gobierno donde el Estado te decía qué tenías que comer, cómo tenías que comprar y qué tenías que vestir. Yo no entiendo de economía, pero si 50 años de la vida de una persona las pasa bien como en Estados Unidos, 50 años piensa en tomar cerveza, comprarse el auto, andar en Harley y reírse y engordar el traste, y yo creo que la vida es eso. Yo no creo que la vida sea luchar con Perón, luchar con los milicos, luchar con Alfonsin y después te morís. Yo tengo 61 años, estoy de vuelta, miro para atrás y veo que tengo que seguir luchando 20 años más y empezaron a luchar mis hijos ya. Después me gustó algo de Kirchner, el manejo que tenía, es como Don Corleone, tenés que ser más padrino que los padrinos para manejar a los padrinos y de Cristina me gusta que sea una mujer que tiene que vivir con hombres y hay que tener ovarios para estar rodeada de sinvergüenzas.

-¿Seguís en la radio el año que viene?

-No me dijeron nada, no sé. Yo todos los días me levanto y me busco en las necrológicas, si no estoy, salgo. Qué sé yo, por ahí sí.

-¿Vos querés?

-A mí me gusta hacer radio, yo, si hay laburo, laburo. Tengo una ideología, no cambio, no agarro sobres, no tengo mentalidad de golpista, no tengo mentalidad tampoco de obsecuente y genuflexo, yo hago mi laburo siempre igual.

Agradecimiento: Romina Sala, Peinado y Maquillaje