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El intendente prófugo de Ypejhú, el colorado Vilmar "Neneco" Acosta, renovó personalmente su registro de conducir en Sete Quedas (Brasil), 12 días después del asesinato del periodista Pablo Medina, y de Antonia Almada.

La información la confirmó el fiscal Lorenzo Lezcano. Sete Quedas está frente a Corpus Christi (Canindeyú), cerca de la estancia de sus amigos.

De acuerdo a lo que dio a conocer Lezcano y, según consigna ABC, la Policía Militar del Brasil confirmó a la Policía Nacional paraguaya de la gestión que estuvo realizando "Neneco" Acosta Marques, como ciudadano brasileño, en Sete Quedas, a poco más de una semana del doble crimen ocurrido en Curuguaty y ya después de que allanaran su vivienda.

Entre el 28 y 30 de octubre, el prófugo cruzó la frontera para renovar su registro de conducir, lo que hace suponer que no tenía ni el mínimo temor a ser detenido. También este dato confirmaría el rumor de que el intendente de Ypejhú habría sido escoltado por dos patrullas policiales para dirigirse a Brasil.

Según consigna el mismo periódico, Lezcano confirmó que "Neneco" Acosta Marques cuenta con doble identidad, estrategia mediante la cual al cruzar la frontera se convierte en ciudadano brasileño y ya no puede ser reclamado por la Justicia paraguaya porque no existe tratado de extradición entre Paraguay y Brasil.

Los investigadores consideran que Acosta Marques había hecho esto como una estrategia porque si es aprehendido en Brasil no podría ser traído a Paraguay. Sin embargo, el fiscal refirió que ese punto "entraría ya a formar parte de la competencia de la Fiscalía de Relaciones Internacionales" y aseguró que "se está trabajando al respecto, se están generando órdenes de detenciones en Asunción con relación al pedido de captura internacional, tarea que está a cargo de la colega Sandra Quiñónez".

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El crimen del periodista

Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color en la localidad paraguaya de Curuguaty, se convirtió en el tercer periodista asesinado en el país en lo que va del año, tras ser emboscado cuando viajaba en su vehículo, en el que también falleció una mujer que lo acompañaba.

Dos personas vestidas con ropas de camuflaje interceptaron el automóvil cuando Medina volvía de una cobertura en Crescencio González y abrieron fuego contra él, según una tercera mujer que viajaba con ellos, quien resultó ilesa y llamó para pedir ayuda a un dirigente campesino, Sixto Portillo.

El ministro del Interior paraguayo, Francisco de Vargas, confirmó que Medina era víctima de "constantes amenazas" por sus reportajes sobre la producción de marihuana en la zona.

El hermano del corresponsal, el también periodista Salvador Medina, fue asesinado en 2001 por las denuncias que realizaba en la radio donde trabajaba.