AFP 163
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Tres años atrás, el entonces papa Benedicto XVI hizo una afirmación sobre la teoría de la creación del universo que fue retomada esta semana por Francisco, actual pontífice, durante la inauguración de un busto del papa emérito, informó El País. Benedicto XVI había advertido que, al contrario de lo que sostenía el físico Stephen Hawking en su libro El gran diseño, Dios seguía siendo necesario para explicar el origen del universo.

"No debemos dejar que nos limiten la mente", dijo entonces Joseph Ratzinger, "con teorías que siempre llegan solo hasta cierto punto y que (...) no están en competencia con la fe, pero no pueden explicar el sentido último de la realidad".

"El principio del universo no es obra del caos, sino que deriva directamente de un poder supremo creador del amor"

De acuerdo con el diario español, ha sido ahora su sucesor quien ha insistido en esa tesis: "El Big Bang –la teoría científica que explica el origen del universo– no se contradice con la intervención creadora divina, al contrario, la exige", aseguró Francisco desde la Casina Pío IV, sede de la Academia Pontificia de las Ciencias durante al homenaje al ex pontífice.

"Su amor por la ciencia", explicó Bergoglio sobre Ratzinguer, "se advierte en su preocupación por los científicos, sin distinciones de raza, nacionalidad, civilización, religión; preocupación por la Academia, desde cuando san Juan Pablo II lo nombró miembro".

En su intervención ante los académicos presentes, el papa Francisco subrayó la responsabilidad de los científicos, "sobre todo de los científicos cristianos", de interrogarse sobre el porvenir de la humanidad y el mundo.

"Quiero subrayar que Dios y Cristo caminan con nosotros y están presentes también en la naturaleza"

"Ustedes están afrontando el tema altamente complejo de la evolución del concepto de naturaleza. (...) Quiero solamente subrayar que Dios y Cristo caminan con nosotros y están presentes también en la naturaleza, como afirmó el apóstol Pablo en el discurso en el Aerópago: 'En Dios, efectivamente, vivimos, nos movemos y existimos'".

Además, explicó que al leer en el Génesis la narración de la creación "podemos caer en el peligro de imaginar que Dios era un mago, con una varita mágica capaz de hacer todas las cosas. Pero no es así. Él creó a todos los seres y los dejó desarrollarse según las leyes internas que Él dio a cada uno para que llegaran a su plenitud", aseguró.

Al finalizar, Francisco insitió con la idea: "El principio del universo no es obra del caos, sino que deriva directamente de un poder supremo creador del amor".