Jorge Lanata

en su programa

Periodismo para Todos

emitido este domingo por la noche

denunció la entrega de subsidios a productoras y cineastas K que no rindieron la plata que se les otorgó

, es decir,

películas realizadas con fondos públicos que nadie controló y nunca se justificaron

pero que son investigados por la Justicia.

Si bien el Estado impulsa la industria del cine en la mayoría de los países del mundo, el Incaa aumentó su presupuesto de $66 millones en 2003 a $600 millones en la actualidad para la entrega de subsidios, créditos y adelantos de inversión.

Según el informe, el reparto a dedo se intensificó en los primeros años del gobierno de Néstor Kirchner cuando el titular del instituto, Jorge Coscia, implementó a través del artículo 3 inciso J y como atribución del titular y con excepcionalidad, una plata que se podía entregar y no debía rendirse. Se entregaron en este concepto, entre 2003 y 2008, 189 subsidios por $49 millones.

Según cuenta el documentalista Eduardo Montes Bradley, "el 3j se utilizó para actividades y acciones políticas, para grupos políticos que recibieron ese dinero. Coscia solía decir, continúa el entrevistado, yo no hago política para hacer caja, hago caja para hacer política".

Por su parte, el cineasta Julio Raffo sostuvo que "el instituto hace trampa cuando adelanta subsidios, es ilegal. Antes que la película esté terminada, no hay derecho al subsidio. Es como si una persona tiene una receta donde dice que le van a cortar la pierna y se presenta antes a pedir las muletas, no se puede".

Ante esta situación, el juez federal Claudio Bonadío, investiga la distribución de subsidios a productoras y en esa causa allanó las oficinas del Incaa y secuestró varios expedientes. De allí, en un solo caso se hizo una evaluación previa de costos. Se rindieron 79 expedientes de los 189 que se abrieron, o sea 110 sin control. De 189 casos, sólo se sabe que se terminaron sólo 68 películas.

Raffo aclara la situación: "El resto de las películas no existieron, si se filmaron, nadie las vio, no se estrenaron en cines ni se dieron en ciclos de TV".

De estos filmes, se destacan El color de los sentidos que recibió $1.123.000 del instituto como aporte pero el expediente con las rendiciones finales se perdió. Otra película sobre Juan Pablo II recibió $609.000 y jamás rindió los gastos y no se consigue ni en DVDs. De Dios, otro filme de la misma productora, la Justicia investiga gastos de una farmacia en México y otros tickets de farmacias locales y el contrato de alquiler del hijo del productor.

La llama, también de la productora que realizó las tres anteriores, recibió $1.250.000 y no se rindió un solo gasto, nunca se vio en ningún lado y luego de filmar exigieron más presupuesto porque se filmó "en condiciones extremas".

En la película Historia del Inmigrante que recibió $236.000, el expediente de gastos se perdió casi en su totalidad y solamente se encontró un ticket por un gasto de "comida para gatos".

Gastos insólitos

Son cuestionados e investigados en la justicia federal también los viáticos de funcionarios en festivales y viajes en distintas partes del mundo, donde se destacan un ticket de un cabaret en San Pablo, Brasil y los gastos del cumpleaños de Mercedes Morán en un restaurante de San Sebastián por 890 euros entre la cena y el postre.