En un partido muy tranquilo ante el Toulouse, donde Olympique de Marsella lo empezó a resolver desde el inicio y se mantiene como único líder, con una tremenda racha de ocho triunfos consecutivos, una acción llenó de ira a Marcelo Bielsa.

Esta vez no fue una 'locura' propia, sino producto de un olvido importante. Mientras el DT daba indicaciones a sus jugadores, uno de sus asistentes le dejó en su habitual heladerita un vaso de café, la nueva cábala del rosarino. Sin embargo, Bielsa nunca se dio cuenta, se sentó encima y explotó de bronca por haberse quemado. ¡AY! Mirá el video.