El empresario Andrés Fassi, hombre fuerte del Grupo Pachuca y vicepresidente de los Tuzos, llegó desde México para firmar la alianza con un candidato a la presidencia de Talleres de Córdoba en las elecciones del próximo 16 de noviembre, y en la tribuna estalló la bronca.

La popular barra del equipo albiazul apareció disfrazada de la Vecindad de El Chavo del 8, con Kiko, el Chavo, Ñoño, el Chapulín Colorado y un grupo de mariachis alrededor. Al mismo tiempo que los socios colgaron banderas mexicanas con algunas leyendas, entre ellas: "Fassi Narco".

Lo cierto es que el Pachuca mexicano ofrece pagar la quiebra económica que tienen a maltraer a uno de los equipos más grandes de la provincia de Córdoba, y en el candidato presidencial Rodrigo Escribano encontró la posibilidad de lograr el objetivo.

Fassi pretende "asumir el liderazgo y el manejo administrativo", al mismo tiempo que promete poner a disposición del club y de los socios "un proyecto deportivo, institucional y social superador". Aunque pocos le creen, y la barra de Talleres representa una amenaza.