AFP 163
AFP 163
 twitter 163
twitter 163

A la crisis que atraviesa España como consecuencia del caso de ébola que afecta a una enfermera de Madrid, ahora debe sumársele otro: ningún médico titular quiere atender a la paciente, quien se encuentra ingresada en el Hospital Carlos III de la capital.


Los argumentos que esgrimen los profesionales de la salud es que no han sido capacitados lo suficiente para atender este tipo de casos y exigen a las autoridades sanitarias españolas la formación suficiente para evitar contagios al momento de atender a los pacientes afectados, en este caso, una colega.


De manera desesperada, y ante la negativa de los titulares de enfrentar la situación, el Ayuntamiento ha recurrido a seis médicos que han realizado suplencias durante el último verano, según consignó el diario español ABC. La oferta es temporal por 15 días y seis de los convocados han aceptado el reto que supone atender a alguien afectado con ébola, el virus que golpea a África y que llegó a los Estados Unidos y España.


 twitter 163
twitter 163



"Hay quien le tiene más miedo a estar desempleado que al ébola", señalaron al ABC los encargados de hacer los llamados a los médicos que actualmente se hallan sin actividad. La necesidad de contar con muchos médicos para los tratados intensivos de Teresa Romero es debido a que los profesionales de la salud no pueden permanecer mucho tiempo junto a la paciente, y la rotación debe ser constante.


 EFE 163
EFE 163

Sin embargo, las imprevisiones continúan: nadie tiene muy en claro cuáles son las precauciones que tienen que tomar a la hora de entrar en contacto con el enfermo y -al parecer- tampoco saben cómo ponerse y sacarse el traje especial que es utilizado para permanecer inmune al virus.


Pero el problema no es sólo con los médicos y enfermeros. Tampoco el personal de limpieza quiere retirar los residuos generados en la planta donde se encuentra la paciente española. Tanto el Hospital Alcorcón -donde permaneció internada las primeras horas Romero-, como el Carlos III ha sido higienizado en las zonas donde permaneció la mujer. El sindicato se queja. Dice que no existe "un protocolo para la retirada y transporte de dichos residuos y no están debidamente formados para ello".