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La presidente brasileña, Dilma Rousseff, afirmó el domingo que "la lucha continúa y será victoriosa", tras el resultado de las elecciones del domingo que le garantizan el pase al ballottage el 26 de octubre, cuando enfrentará al socialdemócrata Aecio Neves.

"La lucha continúa, una lucha que sin duda será, una vez más, victoriosa, porque es la lucha de la mayoría del pueblo brasileño", afirmó Rousseff ante seguidores tras la divulgación del resultado de la primera vuelta, que le dio 41,56% de los votos, contra 33,59% para Neves.

"Una vez más pueblo brasileño ha depositado la confianza para darnos la victoria. Es la séptima victoria, dos en la primera presidencia de Lula, dos en la segunda presidencia de Lula, dos en mi elección de 2010 y ahora en el primer turno para mi reelección", agregó.

La mandataria agradeció el apoyo de la "militancia guerrera" de su partido y muy especialmente al "líder, compañero, amigo" Luiz Inacio Lula da Silva, el popular ex presidente que apadrinó su conquista electoral en 2010 y que también hizo este año una incansable campaña en su favor.

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"Sin el presidente Lula no habría llegado a donde llegué, no habría conseguido realizar el sueño de ayudar a hacer un Brasil mejor", afirmó sonriente la mandataria de 66 años.

Rousseff, que fue guerrillera durante la dictadura militar, dijo que tiene un compromiso con el cambio que muchos brasileños ansían.

"El pueblo brasileño ansía más avances y dice que ve, en el proyecto que yo represento, la más legítima y confiable fuerza de cambio. Es una responsabilidad que nosotros, que defendemos ese proyecto, tenemos que asumir ante la historia", afirmó.

"El cambio más seguro es acelerar y mejorar el Brasil que estamos construyendo. Soy la primera persona que quiere hacer más. Haré todos los cambios que fueran necesarios para que la vida de cada brasileño mejore cada vez más", agregó.

La mandataria finalizó con una nueva promesa: "Como Lula, me comprometo a hacer un segundo gobierno mucho mejor que el primero. Tengo un compromiso profundo que se expresa en la frase que esta en este palco: 'Gobierno nuevo, ideas nuevas'".

Los brasileños, que en 2013 salieron a la calle a protestar por mejores servicios públicos y contra la corrupción política, quieren cambios, indican las encuestas. Y ése ha sido el mensaje que ha asumido la oposición.