El buen clima que atraviesa River sufrió hoy un duro revés al confirmarse que la lesión de Matías Kranevitter es una fractura del quinto metatarsiano que le impedirá jugar hasta 2015, con lo que se pierde el Superclásico y queda además momentáneamente afuera de la consideración de Gerardo Martino, quien lo seguía de cerca para una posible convocatoria a la Selección.

El mediocampista, cerebro del equipo de Marcelo Gallardo, fue el primero en darse cuenta de que lo suyo había sido grave: a los 25 minutos del primer tiempo fue a disputar una pelota dividida y sufrió la rotura ósea en una zona en donde venía padeciendo dolores.

El entrenador deberá ahora buscar a su reemplazante entre Leonardo Ponzio, el volante central natural del plantel quien ayer entró en lugar del "Colo" ante Independiente; y Emiliano Agüero, un juvenil de 19 años que aún no jugó en Primera. El otro nombre que aparece como opción es el de Ezequiel Cirigliano, quien está relegado del plantel profesional por una cuestión disciplinaria.

El volante, quien no pudo asentarse como titular cuando tuvo oportunidad de jugar tanto con Matías Almeyda como con Ramón Díaz, buscó en el último mercado de pases forzar su salida del club con el objetivo de hacer una diferencia económica. El último semestre había estado a préstamo en el Hellas Verona de Italia y su intención era quedarse en el club pero la oferta fue menor a los 2.500.000 millones de euros que pretendía River, lo que hizo que el jugador debiera quedarse en el club de Núñez, pero sin ser considerado por el técnico.

Pasado el tiempo, Cirigliano mostró su intención de recuperar un lugar en el plantel y se entrenó en pos de ese objetivo. Fue allí cuando Gallardo declaró: "Era una apuesta importante para nosotros, uno de los jugadores que sumamos a la pretemporada porque teníamos muchas expectativas en lo que nos podía dar, pero diferentes situaciones personales hicieron que no pudiera sumarse al plantel hasta que pudiera resolver sus cosas de la mejor manera posible".

Ahora, ante la baja de Matías Kranevitter hasta 2015, el entrenador deberá evaluar la mejor opción para su reemplazo en busca de afrontar la última parte del semestre, en la que el equipo tendrá una agenda apretada.