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Hace diez años que Randolph abandonó Netflix. Hoy en internet se lo conoce como "el fundador olvidado", ya que es Reed Hastings – actual CEO de la empresa – el que se lleva la atención, especialmente en los últimos años en que el servicio de streaming revolucionó no sólo la forma de ver cine, sino también la forma de ver televisión.


Pero si bien Netflix se expandió más allá de las fronteras de Estados Unidos con este modelo de negocio, en sus comienzos la empresa ofrecía un servicio totalmente diferente y que en la actualidad puede verse hasta arcaico: el envío de películas por correo. Con sólo pagar una cuota mensual, uno escogía la película que quería, que llegaba por correo 24 horas después. El sobre contenía sólo un disco, y el usuario era "dueño" de ese disco hasta que decidiera devolverlo. No había que pagar penalizaciones por devolverlo tarde, lo que le evitaba a muchos clientes el dolor de cabeza que había que enfrentar en el videoclub de barrio cuando la película se devolvía un día después.


Lo sorprendente es que, en una época en que internet apenas despertaba y bajar un archivo en MP3 podía tardar 20 minutos, tanto Randolph como Hastings ya habían decidido que el futuro de su empresa estaba en la posibilidad de ver películas online. Sólo tenían que esperar que la tecnología lo permitiera.


"Cuando me fui de la empresa en 2004 todavía no habíamos entrado con toda la furia en el mercado del streaming, pero si le prestás atención al nombre de la empresa te vas a dar cuenta de que desde el primer día consideramos que esa iba a ser la forma principal de ofrecer las películas", comenta Randolph, en referencia a la palabra "net"("red") en Netflix.


"Ese fue el último proyecto en el que trabajé. Mi objetivo era analizar las diferentes tecnologías disponibles en ese momento y descubrir cuál sería la mejor forma de lanzarlo. Había varias: vía streaming, a través de la descarga o envío de archivos," explica.


Sin embargo, asegura que a pesar de las diversas plataformas analizadas, la etapa final a atravesar no sería la forma de hacer llegar el contenido, sino disponer de él.


"La muerte del formato DVD fue altamente exagerada. Al streaming le tomó mucho tiempo llegar donde está, y no por un problema tecnológico. La realidad es que los estudios (de Hollywood) no estaban para nada interesados en cambiar un sistema económico que había funcionado muy bien por mucho, mucho tiempo," cuenta.


Y no es solamente el mundo del cine el que mira con miedo al fenómeno del streaming. La industria televisiva también muestra algo de nerviosismo tras el inmenso éxito de series producidas enteramente por Netflix como Orange is the New Black o House of Cards, que no sólo han tenido un fuerte impacto en la cultura pop sino que también empiezan a asomar entre las entregas de premios. Las series, sólo disponibles para aquellos con suscripción al servicio, hicieron que el binge watching (pasarse una tarde entera viendo un episodio tras otro) se haya masificado, en parte por la comodidad de ver lo que uno quiere, cuando quiere, y por la excelente calidad de la ficción televisiva norteamericana de los últimos años.


Esto lleva a que muchos se cuestionen si la televisión como la conocemos o "el aire televisivo" tiene los días contados. "El futuro de la televisión será totalmente diferente al que nuestras generaciones conocen. Pero no necesariamente tiene que ver con el streaming o el binge-watching. Tiene que ver con la personalización y la elección personal. Y una de las cosas en las que Netflix fue pionera fue en la de ofrecer una experiencia profundamente personal desde el primer día", explica.


"Entendimos que no podíamos ser sólo una empresa que enviaba un pedazo de plástico por correo. Teníamos que convencer al que no creía en el beneficio de enviar una película en un sobre. Y para hacerlo, la clave era la personalización, encontrar lo que querías ver. Netflix te dice que si querés ver todo de una vez, tenés todo el poder para hacerlo. Vos nos decís qué es lo que te gusta ver y nosotros te recomendamos opciones similares. Es una experiencia personal que creo va a cambiar la forma en que consumimos el entretenimiento," concluye.


Marc Randolph disertará por primera vez en la Argentina en la Digital Marketing Conference el 26 de septiembre en el Hotel Hilton. Las entradas pueden adquirirse a través de la web de Passto.