Pese a ser el técnico más ganador de la historia de Boca y a que su nombre era uno de los más codiciados cada vez que se buscaba un nuevo entrenador (incluso a nivel Selección nacional), Carlos Bianchi nunca le encontró la vuelta a su tercer ciclo como DT del 'Xeneize'. Ante la falta de resultados durante el año y medio que duró su etapa, fue la dirigencia quien decidió separarlo del cargo.

Y lo que para el 'Virrey' resultó una misión imposible, Rodolfo Arruabarrena pareció solucionar prácticamente todos los problemas en pocas horas (al punto que está invicto desde su arribo). Aunque muchos jugadores prefieren evitar las polémicas y dejar atrás la complicada etapa de Bianchi, hubo otros que se animaron a realizar un breve análisis.

Uno de los primeros en instalar la polémica fue Juan Manuel Martínez, cuando hace una semana disparó: "La gente decía que no corríamos y no era así, pasa que antes corríamos desordenado y parecía entonces que no lo hacíamos".

Ahora fue uno de los refuerzos, Mariano Echeverría, quien se mostró en la misma línea y marcó el "desorden" como la principal falla: "El orden siempre le gana al desorden. Nosotros estábamos haciendo quizá muchas cosas, pero de manera desordenada. A partir del orden hemos empezado a levantar el nivel de cada jugador. Más allá de los nombres hoy sentimos que cada compañero está dando el máximo. El Vasco nos ordenó y eso nos dio tranquilidad".

"Por momentos mostramos un nivel muy alto. A partir del orden hemos hecho que el equipo crezca. Si vos estás desordenado y llegas tarde a una pelota sentís que no sirve y tu compañero te mira con desconfianza. A partir de empezar a trabajar en bloque y con un ordenamiento hemos hecho que los movimientos sean más coordinados", explicó el central en diálogo con Estudio Fútbol de TyC Sports.

Mientras que enseguida aclaró: "Nosotros también tenemos nuestra cuota de responsabilidad. Si uno no está cómodo futbolísticamente no puede rendir. Nosotros también tomamos decisiones dentro de la cancha y por momentos las tomamos mal". Sin embargo, también desligó a sus compañeros de algunos rumores que dejaron en el centro de la polémica a ciertos futbolistas: "No creo que algunos compañeros hayan quedado marcados".

"Uno se empieza a olvidar de los nombres que están jugando y ya se habla de un sistema que funciona muy bien, va más allá de los nombres. En un momento nos faltó Fernando (Gago) por la Selección y no se resintió el esquema. Todos volvemos a tener esperanza y las fuerzas renovadas", expresó el envalentonado defensor.

Y cerró opinando del tema del día, el enano brujo que contrató Gimnasia para sacar la 'mufa' del estadio Ciudad de La Plata: "Nunca me tocaron esas cosas. Cada uno cree en lo que quiere y le gusta. Si la gente así es feliz... Eso sí, si gana al otro día estará en la tapa de los diarios como mínimo. El resultado terminará marcando una tendencia o una idea".

"A veces vas a determinadas canchas y te encontrás con cosas en los vestuarios... Te sentás y te pican las piernas, siempre tenés que pasar un trapito antes... Pasa en Primera y para mí son pavadas", concluyó.