Lanús: tres escuelas cerraron sus puertas por la inseguridad

La semana pasada, los estudiantes de la Escuela Técnica N°13 del barrio porteño de Lugano, "Ingeniero Delpini", tuvieron que ser custodiados por Gendarmería y hasta helicópteros para poder ir a estudiar. A esta situación extrema se llegó luego de que los alumnos del colegio estuvieran dos semanas sin clases. El establecimiento educativo estuvo cerrado tras el crimen de una joven de 18 años en un intento de asalto. Al parecer, algo similar se registra ahora en tres escuelas de la localidad de Lanús Oeste.


Los hechos de inseguridad son habituales para los 450 alumnos y docentes de tres escuelas de Villa Diamante. Pero el jueves pasado dos maestras fueron violentamente asaltadas, lo que colmó la paciencia de la comunidad educativa y la obligó a tomar la decisión de no dictar más clases, hasta tanto no se mejore la situación. Desde aquel día, el colegio cerró sus puertas. Según consigna el diario Clarín, las escuelas que con el de hoy, cumplen cuatro días sin actividad, son: la primaria 72, la secundaria básica 62 y el jardín municipal 939, que funcionan en Potosí al 2600, entre Emilio Castro y Moreno.


Según trascendió, hoy se va a realizar una reunión entre el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, y el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, con los docentes y directivos de los colegios, para organizar un plan de seguridad.


"Hubo varias reuniones y propuestas de parte de la Policía (la zona es jurisdicción de la comisaría 5°), pero cada vez que llegábamos a un acuerdo, la misma Policía terminaba por romperlo. Esta vez queremos que se firme un acta para que ninguna de las dos partes la rompa. La inseguridad está en todos lados pero en este sector se está agudizando. No habrá clases si no aparecen las soluciones", dijo Hugo Durán, el secretario de Suteba, del sindicato docente.


Una madre detalló que además de que pueden ser víctimas de asaltos, los chicos también corren el riesgo de ser víctimas de alguna bala perdida, ya que -reveló- en el barrio son frecuentes las guerras entre narcos que terminan en tiroteos.


Los vecinos detallaron que por la falta de iluminación y las calles rotas -que cuando lleve se inundan-, muchas líneas de colectivos cambian el recorrido y dejan a docentes y alumnos más alejados de los colegios.