La insólita marcha de un guardia del Palacio de Buckingham

Ataviado con un gorro de piel de oso, un guardia del palacio en Londres entretuvo a los turistas dando vueltas sobre sí mismo, agachándose para tomar algo del suelo, andando en cámara lenta y después a toda velocidad.

Las imágenes fueron tomadas en el verano, supuestamente mientras Isabel II estaba de viaje por Escocia. Un vocero del Departamento de Defensa confirmó este miércoles al diario Daily Mail que el soldado puede ser sancionado: "Cualquiera que no esté a la altura de los estándares de la Armada puede esperar enfrentarse a una acción en consecuencia". Según London24, perdería su puesto de trabajo.

Los granaderos se encargan de la seguridad de la reina de Inglaterra desde el siglo XVII. Si ella está en el interior del palacio, son cuatro los que hacen de centinelas a las puertas de Buckingham. Y si está de viaje o en su otra residencia en Windsor, son dos.

Sus turnos comprenden dos horas y deben permanecer en posición firme en sus puestos. No pueden relajar la postura, sentarse, fumar ni comer y cada diez minutos salen de la garita para dar quince pasos y volver.

Hace unos días, uno de sus compañeros fue filmado poniendo caras graciosas a los turistas. Según el Daily Mail, también se lo está investigando y puede enfrentarse a una sanción disciplinaria.