En las últimas semana, los videos de la decapitación de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff llevaron a los titulares de la prensa mundial el conflicto que, desde hace meses, aqueja al norte de Siria e Irak, donde los miembros del grupo fundamentalista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) aterroriza a la población cometiendo todo tipo de crímenes contra minorías islámicas y católicas.

Desde la zona del conflicto, Donatella Rovera, asesora general sobre respuesta a situaciones de crisis de Amnistía Internacional, explicó a Infobae TV que se encuentra en el norte de Irak desde hace un mes "investigando los crímenes de guerra cometido por el grupo ISIS, que ha estado tomando como objetivos a la población civil, miembros de muchas minorías (...) que han sido obligados a huir en todas las zonas que están bajo su control".

Amnistía está documentando la limpieza étnica, las matanzas colectivas, las masacres de centenares de hombres civiles, los secuestros de centenares, posiblemente millares, de mujeres y niños de estas minorías con el objetivo de que "se pueda traer un día a esta gente ante la Justicia. Porque en este momento están cometiendo estos crímenes con total impunidad, pero no va a ser así siempre. Y es muy importante hacer las investigaciones inmediatamente, cuando las pruebas existen, antes de que se pierdan, para que todo el resultado de esta investigación pueda ser utilizado un día para que estos criminales tengan que responder de sus acciones ante la Justicia", afirmó.

ISIS "es un grupo islamista extremista que ha tomado control de más territorios en Siria -en zonas que están bajo control de la oposición-, en el último año, en la zona fronteriza con Irak. En el mes de junio este grupo logró tomar control de Mosul, la segunda ciudad más grande Irak. Logró tomar control porque las fuerzas armadas iraquíes escaparon, abandonaron todo el norte del país, dejando a la población civil abandonada, sin protección, frente a la campaña brutal del grupo del Estado Islámico", relató la investigadora, quien forma parte de Amnistía Internacional desde comienzos de los años noventa y ha trabajado en la investigación de violaciones y abusos de los derechos humanos en el Magreb, en África subsahariana y Oriente Medio.

Según su explicación, "los problemas de Irak no son nuevos, no empezaron con la venida de Estado Islámico, sino al revés, la venida de Estado Islámico es un poco el resultado de intervenciones muy mal pensadas durante los últimos más de 10 años".

Rovera tuvo contacto con miembros de ISIS un año atrás, cuando estuvo en el norte de Siria. "Me encontré varias veces con miembros del grupo de Estado Islámico. En aquel momento eran, no sé si puedo decir más tolerantes, pero tal vez un poco más que ahora, que es absolutamente imposible. Pero ya hace un año era muy difícil y estaban secuestrando a muchos periodistas extranjeros. Fue muy claro para mí que ya no iba a ser posible trabajar en la zona controlada por ese grupo", relata.

Para la investigadora, las decapitaciones de periodistas "han llamado la atención de la prensa internacional porque se trata de periodistas extranjeros pero estas prácticas de parte de Estado Islámico no son nuevas. Han estado aterrorizando a la población en las zonas en el norte de Siria que están bajo su control desde el año pasado.

Rovera explicó que ISIS ha tenido secuestrado a un grupo de periodistas -franceses, españoles, un italiano y un alemán-, pero que fueron liberados, "porque hubo otro tipo de negociaciones". "El contenido (de las negociaciones) por supuesto es secreto, no sé exactamente ni puedo comentar cuáles fueron exactamente los términos de esta negociación. Pero hubo negociaciones y liberaron a estos otros periodistas extranjeros. Pero en el caso de los americanos y los británicos no sé por cuál razón las negociaciones no se llevaron a cabo".

Tras las decapitaciones de Foley y Sotloff, los fundamentalistas amenazaron con decapitar al periodista británico David Haines, a quien mantienen cautivo. Pero según explica Rovera, tienen conocimiento de más periodistas secuestrados: "Hay algunos casos que se saben y hay algunos otros que conocemos pero no podemos hablar, porque las familias de los rehenes pidieron que haya un apagón informativo. Por ejemplo, este era el caso de Steven Sotloff. El caso de James Foley sí se sabía, se comentaba públicamente, pero en el caso de Steven la familia había pedido que no se comentara. Hay otro casos similares".

Rovera pudo ingresar a Mosul -con dos millones de habitantes, la segunda ciudad más grande de Irak- en forma encubierta a finales de junio, cuando la ciudad ya estaba bajo control de ISIS. "Por supuesto, tuve miedo para mí misma, y para las personas que viven en Mosul que me ayudaron a entrar en la ciudad y a trabajar en la ciudad. Lo mismo pasó cuando estuve en Siria".