Tres "presidenciables" mostraron sus cartas ante empresarios

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En medio del paro general llevado a cabo por los gremios opositores al gobierno, Mauricio Macri, Ernesto Sanz y Daniel Scioli hicieron su diagnóstico de la coyuntura actual y delinearon lo que creen será la Argentina post-kirchnerista ante un nutrido grupo de empresarios. Por el gobierno, Jorge Capitanich prometió que no habrá cambios en el sistema de las PASO y pronosticó que en 2015 necesariamente habrá un "gobierno de coalición". Sergio Massa canceló su participación a último momento, mientras que Hermes Binner "no pudo llegar hasta el hotel".


Macri: "La agenda del optimismo"

El jefe de Gobierno porteño, primer orador, dijo estar "muy preocupado con lo que está pasando con la economía": para Macri, el país "está en recesión" y no producto de "la realidad externa", sino por medidas "ilógicas e irracionales", que "se han agravado en las últimas semanas". Al "desmanejo presupuestario" que produjo "déficit fiscal e inflación galopante", se le sumó "la aplicación de la Ley de Abastecimiento, "que es de hace 40 años", y el proyecto para el cambiar de jurisdicción el pago de la deuda, "que ya dijimos que no compartimos", y que van por un camino que "no es el camino que va a poder ayudarnos".


Como contrapartida del desalentador contexto actual, el líder del PRO postuló una "agenda del optimismo", en la que "espíritu emprendedor" tendrá apoyo estatal: "La gente sabe que puede producir más si hay un Estado que acompaña". "Es ahora que tenemos que construir la Argentina entre todos", dijo, y auguró "un cambio de verdad, no de forma, sino de valores. Con diálogo en serio, transparencia, servir y no servirse, escuchar y no ser dueños de la verdad".


En el cierre de su discurso, Macri deslizó una sentencia que repetiría minutos después Ernesto Sanz: "Estamos condenados a nosotros mismos y lo que seamos capaces de hacer".



Capitanich: las PASO "no sufrirán ninguna modificación"

Un gobierno obligado a realizar coaliciones y alianzas, como resultado de la aplicación "sin cambios" del sistema de primarias abiertas simultáneas y obligatoria. Así cree el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, que será el futuro de la Argentina. El gobernador de Chaco en uso de licencia aseguró que las PASO "no sufrirán ninguna modificación", por lo que está garantizada "una competencia entre distintos frentes, alianzas electorales o partidos políticos". Según su análisis, "quien resulte electo presidente de la Nación, a partir del 10 de diciembre de 2015 tendrá que tener la suficiente amplitud para lograr un gobierno de mayor coalición política, porque ninguno va a tener mayoría en el Congreso. Ninguno. Obviamente, el resultado de 2011, con casi el 55% de los votos, es irrepetible para cualquier candidato, obviamente en primera vuelta. Y en la hipótesis de ballotage implicará una pérdida de apoyo en el Congreso, tanto en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores de la Nación". Así, para Capitanich necesariamente habrá coaliciones que "se darán en el ballotage o en el ejercicio del gobierno, sea éste resultado de primera o de segunda vuelta".


"Esto en sí mismo no es ni bueno ni malo, depende de la capacidad de liderazgo político emergente o de la capacidad de sumar esfuerzos en materia de diseño de políticas de Estado", concluyó.


Además, hizo referencia a "conflictos permanentes" de Argentina, de los cuales "seguramente ustedes (los empresarios) tienen una visión distinta a la del Gobierno". Así, para referirse a la crisis de la deuda, Capitanich comenzó citando las acuerdos con el CIADI, los organismos multilaterales -para normalizar las estadísticas-, Repsol y el Club de París; también destacó el uso de 43 mil millones de dólares de reservas para pagar deuda y dijo que el país "honró los compromisos" y "manifestó siempre voluntad de diálogo". "Hoy el litigio de deuda tiene que resolverse donde debe resolverse: en el Congreso de la Nación", explicó


Sanz: "Estamos ante un final de época"

El senador mendocino Ernesto Sanz sostuvo que, contra lo que se cree, "no concluye un ciclo, concluye una época", a la que caracterizó como "época del péndulo, la que nos llevó de un extremo a otro". Sanz sostuvo que "nos llevaron del extremo de considerar que el mercado por sí sólo era generador y distribuidor de riqueza, al otro, el de creer que el Estado por sí sólo es generador de riqueza". Para el titular de la UCR, "la época de la decadencia está llegando a su final y la que viene será la del progreso de nuestro país".


Sanz coincidió con Capitanich en que -gane quien gane- no habrá mayoría propia en el Congreso ("es un dato objetivo e irrefutable"), por lo que auguró que el próximo gobierno debrá "recomponer el sistema de partidos, el valor de los acuerdos". El próximo presidente deberá tener "la fortaleza política para ser respaldado en el Congreso y en el conjunto de la política", dijo Sanz, y agregó: "Yo soy el presidente de un partido político que pasó todas las que pasó, y que se hace cargo, pero que tiene hacia adelante una base de sustentabilidad, hoy, en el Congreso de la Nación, de más de 55 legisladores, que cuando se suma al Frente Amplio del cual somos parte son más de 80, y que el año que viene sea cual sea el resultado de la elección va a tener más de 100 legisladores nacionales", teniendo en cuenta que aspiran a mejorar la muy mala elección de 2011. También aseguró que tienen una docena de candidatos a gobernador con posibilidades de resultar electos y que "no todos pueden exhibir esa fortaleza".


"Si ganáramos la elección, eso es la base de sustentación para lograr los acuerdos. Y si no ganáramos, eso también es la base de sustentación para que el que gane tenga que acordar con espacios como el que yo represento", explicó.


Scioli: "Tengo una responsabilidad mayor de cara al país"

Con una breve referencia al paro -al que calificó de "un día muy triste"-, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli pidió "responsabilidad" y "prudencia" a sindicalistas y empresarios, pero sobre todo llamó a los hombres de negocios a quem más allá de la coyuntura, pongan su mirada "en el mediano y largo plazo", donde "todo va a estar mejor". En su exposición, Scioli exhibió su experiencia como gobernador de la provincia y dijo que, en ese papel, tiene "la responsabilidad de ser parte activa de la gobernabilidad".


Scioli señaló "la estructura del frente externo" como uno de los mayores problemas de los empresarios, pero afirmó que una vez que se supere esa coyuntura, "el panorama es inmejorable". "El veradero cambio es no cambiar todo ni volver a empezar", sostuvo, y agregó que "se viene instalando una falsa antinomia" por la cual en 2015 "se vota peronismo o antiperonismo, kirchnerismo o antikirchnerismo": "Yo creo que el debate es mucho más profundo: se vota desarrollo, confiándole la conducción del país a alguien previsible, confiable, con experiencia, que dé tranquilidad, que dé estabilidad, o damos un salto a la improvisación, damos un salto al vacío, generamos incertidumbre".


Para el gobernador, "esto no significa no reconocer los problemas" ("inflación", "inseguridad", "la dinámica de la provisión de dolares"), pero que éstos exigen "un espíritu de colaboración". "Quien fue vicepresidente de la Argentina, quien es autoridad partidaria, dos veces gobernador, yo siento que más allá de mis responsabilidades institucionales tengo una responsabilidad mayor de cara al país", añadió.


Luego de explicar que muchas veces hay que "elegir entre lo ideal y lo posible", el gobernador ensayó una defensa del kirchnerismo: "Hoy el país puede hablar de una agenda de desarrollo a partir de decisiones que se han tomado". Hacia el futuro, en la Argentina, habrá que "unir", "integrar", "cuidar" y "corregir", concluyó