Adrián Escandar 162
Adrián Escandar 162

Ayer, Luis Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), inauguró oficialmente la 128ª edición de la tradicional exposición que se realiza de forma anual. Durante su discurso, criticó duramente el rumbo del Gobierno, al que instó a cambiar de manera "urgente" el rumbo.

"Fue la década depredada. Depredaron los recursos del campo, las reservas energéticas y las del Banco Central, la credibilidad de las estadísticas públicas. Y se extiende sobre nosotros la sombra de un nuevo default mientras nos dicen que la cuenta la pague el que sigue", apuntó, a la vez que destacó a la vigencia de la Mesa de Enlace, que agrupa a las cuatro entidades rurales más relevantes.

Además, el histórico funcionario kirchnerista apuntó: "Es curioso que la Sociedad Rural se muestre preocupada por la corrupción, cuando el propio Etchevehere habló ayer desde uno de los lugares emblemáticos de la década de la degradación neoliberal, a la que homenajean permanentemente, como es el predio de Palermo que manotearon al Estado, adquiriéndolo a precio vil a funcionarios igual de corruptos que ellos, en una operación de compraventa espuria que el gobierno nacional anuló en 2012 y hoy aguarda su resolución en la justicia".

"Silencios llamativos"

En tanto, De Vido afirmó más tarde que "hay algunos silencios que son llamativos y hasta resultan sospechosos".

El ministro consideró que "ante una postura tan manifiestamente contraria a este modelo de crecimiento con inclusión, que inició Néstor Kirchner y continúa Cristina Kirchner, como la que expresó la Sociedad Rural Argentina ayer, es fundamental que los dirigentes con aspiraciones electorales y de continuar este modelo planteen su posición y su rechazo a los dichos de Etchevehere".

Por otro lado, consideró que "los fondos buitres son el resultado del modelo neoliberal que endeudó el país y al que quieren hacernos retornar el titular de la Sociedad Rural como quienes lo aplaudieron de pie".

Sentenció que "es necesario expresar posiciones en forma contundente porque si no se es cómplice de quienes promueven una nueva depredación de la Argentina y un nuevo endeudamiento como la de la década del 90".

Apoyo desde Agricultura

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Casamiquela, también rechazó los dichos de Etchevehere al sostener que su balance "sobre el desempeño del sector en la década pasada es, en el mejor de los casos, incompleto".

"No sé si esa mirada sesgada y parcial es producto de la ignorancia o de la conveniencia, pero sí sé que todo debate responsable parte de un análisis de la realidad objetivo y desprovisto de distorsiones", añadió el funcionario, al tiempo que remarcó que "los logros obtenidos por el sector agropecuario han sido instrumentales para superar una de las más profundas crisis económicas y sociales que ha vivido nuestro país".

En respuesta a las palabras de Etchevehere, quien afirmó que se perdieron 10 millones de cabezas de ganado y 14.000 estancieros ganaderos, el responsable de la cartera de Agricultura detalló: "El balance de Etchevehere se centra en la disminución del rodeo vacuno, pero nada dice de las sequías e inundaciones, del hecho de que la ganadería ha perdido 15 millones de hectáreas a manos de la agricultura, o que una parte importante se ha visto desplazada de la región pampeana a áreas marginales".

Y continuó: "Tampoco hace referencia en su mensaje al crecimiento y desarrollo del sector avícola (carne y huevos) y de la producción de cerdo, que ha permitido abastecer un nivel de consumo que actualmente se encuentra en 120 kilos de carne por año, un nivel de ingesta de proteínas de origen animal tan elevado como el de países desarrollados y por encima de cualquier indicador de la Organización Mundial de la Salud".

Asimismo, respecto de la desaparición de 7.000 tambos en el país a la que se refirió Etchevehere, Casamiquela señaló que se trata de un "fenómeno estructural que se da en todo el mundo", mientras que remarcó que el declive en la producción ovina (en lanas y carne) viene desde hace 20 años y "obedece al deterioro de los suelos y los pastos naturales de la Patagonia por el proceso de desertificación, la caída de los precios internacionales y el creciente uso de fibras sintéticas".

El ministro destacó que el área sembrada llegó en la campaña pasada a 36 millones de hectáreas, casi un 30% más que en 2003, mientras que la producción aumentó casi un 50% hasta llegar a 100 millones de toneladas. A su vez, sostuvo, "las exportaciones del sector agropecuario y agroindustrial pasaron de 15.000 millones de dólares a 42.000 millones". "Ninguno de estos datos se condicen con un 'panorama desolador' del sector", completó.

Casamiquela consideró que "estos datos ayudan a arrojar luz sobre el balance de la década en el sector agropecuario. No por sí mismos, sino porque comprender cabalmente el pasado es la llave para construir futuro; para ver qué y cómo podemos hacer para seguir promoviendo el desarrollo del país".

El ministro concluyó: "En la última década el Estado Argentino ha hecho grandes esfuerzos: hemos recuperado los ingresos laborales en los hogares pobres y se ha cambiado la tendencia del gasto público social. Como en todos los órdenes de la vida, siempre hay cosas por corregir, pero avanzar hacia una sociedad más equitativa siempre va a necesitar que aquellos sectores con mayores ingresos hagan un esfuerzo mayor que los que menos tienen. Afortunadamente, esta es una discusión que, con la excepción de unos pocos individuos, la dirigencia y la sociedad en su conjunto ha saldado".