Resultó un proyecto fugaz. Tan fugaz como un tuit de 140 caracteres. Es que el absurdo proyecto que presentó el diputado de la Democracia Cristiana Jorge Sabag debió ser retirado a las pocas horas después de que le llovieran fulminantes críticas en las redes sociales.


El objetivo redactado en el proyecto era resguardar la "dignidad de las autoridades" en las redes sociales. Al ser consultado sobre el alcance verdadero que tendría la ley de su autoría, Sabag debió dar marcha atrás con su plan censor y retirar el proyecto. Al hacerlo responsabilizó a su equipo de asesores por la iniciativa.


"Es un error, no me fijé bien en lo que habían redactado mis asesores. No vale la pena seguir tramitándolo", manifestó el legislador. En las redes sociales, la respuesta fue automática al conocerse la presentación parlamentaria.