Reuters 162
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Lejos de poder centrar la atención en la definición de la Copa del Mundo que se está aproximando, los escándalos parecen posarse en el centro de la escena. Hace una semana, la Policía de Río de Janeiro logró desbaratar a una megabanda que se dedicaba a la reventa de entradas de la Copa del Mundo y apresó a once miembros, entre ellos al argelino Mohamadou Lamine Fofana de 57 años al que creían líder de la organización, en el marco del 'Operativo Jules rimet'.

Sin embargo, las investigaciones dieron cuenta de que en realidad él no era el cabecilla y este lunes se detuvo a un 'pez gordo': Raymond Whelan, el director ejecutivo de la empresa Match, la elegida por FIFA para encargarse oficialmente de la comercialización de las entradas.

Mientras tanto, la Asociación del Fútbol Argentino comenzaba a quedar involucrada en el caso, ya que la Justicia sospechaba de la participación de diferentes asociaciones que responden a la FIFA. Todo empeoró aún más cuando en el 'mercado negro' aparecieron entradas a nombre de la propia AFA, del presidente Julio Grondona y de su hijo Humberto (quien estalló en un programa televisivo intentado defenderse de las acusaciones).

Ahora, mientras la FIFA pidió explicaciones a la AFA, la situación parece seguir empeorando. ¿Qué sucedió? Un hincha argentino sacó a la luz una entrada que consiguió a través de la reventa y que lleva el nombre de Ezequiel Lavezzi. Según relata el medio Infojus Noticias, el protagonista asegura que se la compró a una barra de Rosario Central (al que contactó en el mercado de Uruguayana en Río), a cambió de mil dólares (inicialmente le pidió 1.500 y logró la rebaja). Asimismo, el involucrado cuenta que pidió explicaciones por llevar el nombre del 'Pocho', por temor a que no le fuera aceptada, y que el violento que se la vendió le aseguró que no pasaría nada y que se la entregó la novia del delantero.

Cabe destacar que la AFA consigue 700 tickets por partidos que sólo pueden ser comercializados a sponsors, empresas y allegados a la entidad. Mientras que, por reglamento de la FIFA, a los jugadores de cada Selección se les reserva cuatro entradas de protocolo y se les da la posibilidad de adquirir otras cuatro más.

Mientras la Justicia brasileña intenta desbaratar de forma definitiva este ilegal mercado que ya movió alrededor de 200 millones de dólares en lo que va del Mundial (para las Semis entre Argentina y Holanda ya se pide hasta 9000 dólares por un ingreso), los argentinos continúan quedando ligados al escándalo.

Vale recordar que el 'Pocho' es un reconocido hincha de Central, tal es así que lleva un tatuaje en su espalda del escudo y que tiene como cuenta pendiente jugar en el club de sus amores. ¿Saldrá ileso de esta problemática?