"Ir a La Haya no colabora para un entendimiento con los holdouts"

"No sé cómo está la negociación con los holdouts y qué puede pasar, porque luego del rechazo de la Corte Suprema a la revisión de dos fallos en contra, en el plano jurídico no habría nada más que hacer. Ahora las negociaciones entre el gobierno argentino y los holdouts quedaron en el plano político, por eso me siento en medio del océano tratando de ver hacia dónde vamos", dijo Schnabl en diálogo con Pablo Wende.

"Ir a La Haya no colabora para un entendimiento, la pregunta es si colabora para una política del Gobierno que busca defaultear y echar la culpa a otros. Este teatro japonés de presentarse a La Haya o quejarse públicamente puede tener lógica si se piensa en defaultear y echarle la culpa a otro. No sé cuál es la política y el objetivo de las autoridades argentinas, se va descubriendo en el paso a paso de cada día", destacó el experto.

Marco Schnabl: "Este teatro japonés de presentarse a La Haya o quejarse públicamente, sólo tiene lógica si se piensa en defaultear"

Reflejando su claro conocimiento del mundo de los negocios, principalmente financiero, Schnabl justificó las expectativas positivas: "Creo que el mercado tiene el optimismo natural, que se explica por el nivel de las tasas de interés, porque un arreglo las hará bajar y subirá el valor de los activos".

Y como la mayoría de los analistas, consultores y economistas, el letrado espera que se llegue a un acuerdo con los holdouts: "Uno paga para poder volver a endeudarse. Se supone que si se acordó con Repsol y con el Club de París, es para arreglar, pero también hay cuestiones políticas que abrieron un espacio enorme entre las partes. Y cuando se insulta públicamente, un arreglo es más difícil de alcanzar", sostuvo el letrado.

Ganar plata y cumplir con la ley

"Los holdouts no están en el negocio de una 'vendetta' contra la Argentina, sino en ganar plata. Esa es la diferencia entre la Argentina y los EEUU. Para uno, buitre es un insulto y para otro, es parte del juego de ganar. Los insultos son para terceros, no para las partes", dijo Schnabl con la confianza de quien conoce el paño de la judicialidad.

"Los holdouts no están en el negocio de una vendetta contra la Argentina"

Respecto de las limitaciones que impone la cláusula RUFO, para negociar mejores condiciones con los bonistas que no aceptaron los canjes de deuda de 2005 y 2010, Schnabl destacó que "la cláusula dice que no se puede ofrecer una mejor oferta voluntariamente. Las dudas o ambigüedad nunca quedan eliminadas, pero si hay un fallo que obliga a pagar 100 y se negocia para pagar menos, por ejemplo 50, no se puede decir que se violaría la RUFO, pero no hay certeza. Como tampoco hay certeza de cuánto se pagaría con la aplicación de esa cláusula más adelante. Además, si hay voluntad de negociar, se podría acercar un acuerdo al juez y pagar después, por eso el RUFO no es hoy el puente que hay que cruzar, lo primero es alcanzar un acuerdo".

Y si bien un blindaje de la claúsula RUFO puede resultar poroso, el experto destacó que "se le puede pedir al juez Griesa que certifique que el acuerdo que alcancen las partes no será vinculante para los que no entraron en el juicio".

"Se le puede pedir al juez Griesa que certifique el acuerdo y que no es vinculante para quienes no participaron del juicio"

Schnabl resaltó que "de ninguna manera se puede hablar de la influencia de un juez federal con una de las partes. Se puede enojar alguna vez, pero es una persona que ha fallado mucha veces a favor de la Argentina; una de ellas fue en marzo de 2010 con un litigio que pretendió embargar entre 10.000 y 12.000 millones de dólares de la Anses, mucho más que la Fragata Libertad. Por eso no se puede imaginar que pueda existir una situación de venganza. El resultado jurídico responde al análisis de la causa y el pari passu no lo inventó el juez Griesa, sino que se lo presentaron. Discrepar con un argumento no es mala fe".

"En 2010 el juez Griesa falló a favor de la Anses, contra pedidos de embargos por hasta 12.000 millones de dólares"

De ahí que el experto mostró su confianza en que "si las dos partes se acercan al juez para pedirle tiempo para respirar, porque aseguran que están en el buen camino para negociar de buena fe, estoy seguro de que el juez Griesa dará una prórroga, aunque no haya promesa de que se alcanzaría un acuerdo. El juez ha pedido varias veces a las partes que se sienten a negociar, porque sabe las consecuencias de un default". En esa instancia, el tribunal podría restablecer una cautelar (stay), porque "en la Justicia siempre se toma en cuenta el cambio de las circunstancias", concluyó Schnabl.