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Cuarenta años atrás, el mes de julio empezaba frío, como ahora. La selección argentina también disputaba una Copa del Mundo, en la por entonces Alemania occidental. Pero los titulares estaban lejos del deporte y la noticia que paralizó al país en ese primer día del séptimo mes de 1974 fue la del fallecimiento de Juan Domingo Perón, de 78 años, y en pleno ejercicio de la presidencia. Su resentida salud se vio perjudicada por los avatares políticos y sociales con los que se encontró tras asentarse definitivamente en la Argentina.


Tras la salida de Héctor Cámpora de la presidencia y el breve interinato de Raúl Lastiri, Perón asumió como presidente el 12 de octubre de 1973. Su compañera de fórmula fue su tercera esposa, María Isabel Martínez, "Isabelita". Atrás había quedado aquella idea de una fórmula de unidad nacional con el histórico dirigente radical Ricardo Balbín. El tercer mandato del general Perón fue breve. Su salud se deterioraba día a día y finalmente el sábado 29 de junio de 1974 tuvo que hacer el traspaso de mando a Isabel. Dos días después murió. Quedará en el recuerdo el discurso pronunciado ese mismo día por Isabel, dando cuenta a la población, con voz quebrada, del fallecimiento del jefe de Estado. "Con gran dolor, debo transmitir al pueblo, el fallecimiento de un verdadero apóstol de la paz y la no violencia". Pidió "entereza y ayuda" para conducir los destinos del país.


Sin embargo, Isabel no pudo mantener el delicado equilibrio económico que Perón había alcanzado con sindicatos y empresarios, a lo que se sumó el conflicto social y la creciente escalada de violencia de una guerrilla que no cesó sus ataques contra el gobierno constitucional. El accionar de la Triple A sumó nafta al fuego y todo concluyó con el golpe militar del 24 de marzo. La ex presidente estuvo detenida durante cinco años. Primero en la residencia el Messidor, en Neuquén, y luego en una quinta ubicada en la provincia de Buenos Aires. Recién fue dejada en libertad en 1981, cuando partió al exilio, en España.


En diciembre del 83, Isabel volvió brevemente a Buenos Aires para participar de la asunción de Raúl Alfonsín. "Contribuiremos a defender la estabilidad institucional", afirmó en esa oportunidad. No fue la única vez que se encontró con el ex líder radical. En noviembre de 1988, Isabel volvió a Buenos Aires y fue recibida por Alfonsín en la quinta de Olivos. En ese momento se especuló con la posibilidad del regreso al ruedo político de la ex esposa de Perón. Tres años más tarde, "Isabelita" volvió a la residencia presidencial, ahora ocupada por Carlos Menem. El nuevo viaje habría estado relacionado con la intención de la ex jefa de Estado, que sorprendió a los argentinos con una afianzada tonada española, de avanzar con algunos trámites judiciales y otros vinculados a su jubilación como presidente. Sin embargo, con el correr de los años, Isabel fue haciendo cada vez más espaciosas sus apariciones públicas y sus viajes, hasta llamarse ahora a un silencio que parece ya no va a romper.


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Actualmente, "Isabelita" vive en Villanueva de la Cañada, a unos 30 kilómetros de Madrid, dentro de un barrio cerrado. A sus 83 años, "está bien de salud y abocada a su vida privada", le dijo su abogado, Atilio Neira, a Infobae. El letrado opinó que "el silencio de dos décadas" que se impuso la ex presidente se debe a que "quiere evitar elementos conflictivos".


"Isabel está bien de salud y abocada a su vida privada"

En los últimos años, algunos jueces argentinos pusieron en la mira a Isabel. El primero fue Norberto Oyarbide, en una causa sobre los crímenes atribuidos a la Triple A. Otra es la que encabeza un juez de Mendoza, Héctor Acosta, quien en enero de 2007 pidió la detención internacional de la ex presidente en el marco de la investigación de la desaparición de un estudiante en febrero de 1976. Por este pedido, Isabel estuvo detenida algunas horas en Madrid, pero finalmente fue liberada.


Los pedidos de Acosta y Oyarbide fueron finalmente rechazados por el Supremo Tribunal de Justicia de España, que consideró que los asesinatos cometidos por la Triple A no pueden catalogarse como delitos de lesa humanidad y por lo tanto prescribieron. Para Neira, ambas causas fueron "aventuradas" y calificó al fallo del tribunal español como "un cachetazo para ambos jueces".


Cuando en 2007 se conoció la noticia del pedido de arresto de Isabel fueron pocos los que desde dentro del peronismo alzaron su voz en defensa de la tercera esposa de Perón, Uno de ellos fue el ex presidente Eduardo Duhalde, quien incluso ofreció asesoramiento legal para ayudar a "Isabelita" en su percance judicial.


 Télam 162
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Recientemente, en abril de este año, dos fiscales que dependen de la kirchnerista Gils Carbó solicitaron que Isabel sea indagada por delitos de lesa humanidad. Consideraron que tuvo responsabilidad en el llamado Operativo Independencia, desplegado por las Fuerzas Armadas en la provincia de Tucumán.


Sin embargo, tanto el juez federal Daniel Bejas como la Cámara Federal rechazaron imputar a Isabel, ya que consideraron que el decreto 262, firmado por ella en febrero de 1975, no fue una "aquiescencia" a los militares y que el Operativo Independencia fue una fase del plan de las Fuerzas Armadas para derrocar al gobierno posteriormente.