El yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) crucificó a los ocho combatientes de brigadas rebeldes rivales y los dejó desangrar hasta morir como modo de ejecución en la provincia de Alepo, en el norte de Siria, según informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ONG, opositora al régimen de Bashar al Assad, pero que ha denunciado constantemente el accionar de terroristas, explicó en un comunicado que las víctimas fueron ajusticiadas el sábado en la localidad de Deir Hafer, en cuya plaza los cuerpos van a permanecer crucificados durante tres días.

En la ciudad de Al Bab, también ubicada en el este de Alepo, el EIIL, conocido asimismo como ISIS por sus siglas en inglés, mantuvo atado a una cruz a otro hombre durante varias horas como castigo por dar "falso testimonio".

La organización extremista ha aplicado el castigo de la crucifixión anteriormente en otras zonas del norte de Siria, donde tiene su bastión en la provincia de Al Raqa. Desde enero, unas 6.000 personas, en su mayoría combatientes, murieron en los enfrentamientos que oponen el EIIL a la alianza entre el Frente al Nusra, rama que responde Al Qaeda en Siria, y los rebeldes moderados.

 AFP 163
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El EIIL también aterroriza desde hace semanas amplias zonas de Irak, principalmente en la región occidental de Al Anbar y en la septentrional de Nínive. Asimismo, avanza hacia Bagdad, lo que ha obligado la movilización de distintos países, como los Estados Unidos. Este domingo, los terroristas anunciaron la creación de un califato islámico en Irak.

Días atrás, se había dado a conocer que el EIIL había realizado otras crucifixiones en nombre de la yihad. Los terroristas -que suben a YouTubevideos en los que hacen alarde de su barbarie y muestran asesinatos de gente común y corriente que camina por la calle- también mutilan a quienes consideran sus enemigos.