Reuters 163
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Los otros dos candidatos, Hasan al Nuri y Maher al Hajar, dos desconocidos, obtuvieron respectivamente 4,3% y 3,2% de los votos. Al Assad se enfrentó por primera vez a contrincantes en estos comicios, pero los opositores más destacados estuvieron virtualmente excluidos de las elecciones del 3 de junio porque la mayoría de ellos participa en la lucha contra el régimen de Al Assad o viven en el exilio.


En un comunicado, Bashar Al Assad pidió a los ciudadanos "contención" y que eviten lanzar disparos al aire como expresión de alegría o entusiasmo, para no poner en peligro ninguna vida. Instó a los sirios a que manifiesten "sus sentimientos nacionales de manera que reflejen la civilización y su fuerte moral". Estas fueron las primeras declaraciones del mandatario desde la celebración de los comicios este martes 3 de junio.


La vocera del Departamento de Estado norteamericano, Marie Harf, calificó este martes al presidente Bashar Al Assad como un "dictador brutal" que ya "no tiene más credibilidad". Según declaró, el régimen de Damasco "negó intencionalmente a millones de sirios el derecho al voto y continúa la masacre del electorado que afirma representar y proteger".

"La elección montada por el régimen de Assad continúa una legalidad familiar de 40 años de violenta represión que aplasta brutalmente cualquier discrepancia política y no cumple con las aspiraciones de paz y prosperidad de los sirios", sentenció.

En la misma línea se pronunció el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien calificó los comicios de "farsa", porque "no cumplen con las normas internacionales para elecciones libres, limpias y transparentes". "Estoy seguro de que ningún aliado va a reconocer el resultado de estas supuestas elecciones", dijo el secretario general saliente de la alianza militar occidental, poco antes de comenzar, en la capital belga, una reunión de los ministros de Defensa de la OTAN.

La guerra en Siria ya suma más de 160.000 muertos

Casi 54.000 víctimas del conflicto han sido civiles, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, opositor a la dictadura de Bashar Al Assad. Entre ellos, hay al menos 8.607 menores de edad y 5.586 mujeres fallecidos en el período que ha contado la ONG, desde el 18 de marzo de 2011 hasta el pasado 17 de mayo.

El número de combatientes de la oposición muertos asciende a unos 42.701, y en sus filas hay militantes del radical Estado Islámico de Irak y del Levante y del Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria.

Con respecto a las bajas en las filas del presidente Bashar Al Assad, al menos 37.685 miembros de las fuerzas regulares han perdido la vida, junto a 25.147 milicianos progubernamentales; algunos de ellos, chiítas extranjeros pertenecientes a organizaciones como la libanesa Hezbollah (con 438 muertos).

Aparte de estas víctimas, hay al menos 2.891 personas de identidad desconocida que han perdido la vida en el territorio sirio durante este tiempo.

El Observatorio advirtió que en este recuento no ha incluido a las más de 18.000 personas que se encuentran con paradero desconocido tras ser detenidas por el régimen, así como los 8.000 efectivos gubernamentales prisioneros de los rebeldes, ni los miles de secuestrados por los islamistas.

La ONG no descartó, además, que el número de muertos sea superior, ya que según sus cálculos más de 70.000 combatientes islamistas podrían haber fallecido en choques entre las facciones rebeldes en el norte de Siria. Aunque la cifra no se ha podido verificar debido al secretismo de las partes.