AP 163
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El pesimismo entre los brasileños sobre el futuro está en aumento, cuando faltan pocos días para el comienzo del Mundial de Fútbol, según una encuesta publicada hoy por Pew Research. El 72% se encuentra insatisfecho con el rumbo del país, mientras que el año pasado el porcentaje de personas que pensaban lo mismo era del 55 por ciento.

Los resultados del sondeo son publicados un año después de que, en junio de 2013, comenzaran las protestas en Brasil por el aumento de los precios del transporte público y por el enorme gasto público que ha supuesto la organización de la Copa Confederaciones, el Mundial y los Juegos Olímpicos de 2016.

Dos tercios de los brasileños encuestados consideran que la economía está en mal estado, mientras que sólo el 32% cree que está en buena forma, en un año clave para Brasil no sólo porque es el anfitrión del Mundial, sino también porque en octubre se celebrarán elecciones generales en ese país.

Dos de tres brasileños consideran que la economía marcha mal

Hace un año, los brasileños eran más optimistas que ahora, ya que el 59% se mostraba positivo sobre la marcha de la economía del país y el 41% negativo. El Mundial de Fútbol no ha servido para levantar los ánimos de los brasileños; al contrario, según se desprende de la encuesta.

Seis de cada diez brasileños consideran que la organización del Mundial es "mala" para el país porque el dinero utilizado se quita de inversiones en educación, sanidad y otros servicios públicos. Sólo el 34% opina que el Mundial servirá para crear más empleo e impulsar la economía.

Por otro lado, el 39% cree que el Mundial dañará la imagen de Brasil en el mundo, aunque el 35% opina que será bueno y el 23 por ciento, que no tendrá ningún impacto en cómo es visto el país desde el exterior.

Los expertos del Pew Research constatan que hay "una frustración generalizada", cuando quedan cinco meses para los comicios generales de octubre. El alza de precios (85%), la criminalidad (83%), la sanidad (83%), la corrupción política (78%), la falta de oportunidades laborales (72%) y la brecha entre ricos y pobres (68%) son los problemas que más preocupan.

A pesar de que ese pesimismo redujo la intención de voto de Dilma Rousseff en las encuestas, la mandataria sigue teniendo una enorme ventaja frente a sus contrincantes en las elecciones. El 51% de los brasileños tiene una opinión favorable de la presidente, frente a los que opinan lo mismo del socialdemócrata Aécio Neves (27%) o del socialista Eduardo Campos (24%), según precisa la encuesta de Pew Research.

El sondeo fue elaborado a partir de 1.003 entrevistas.