AFP 162
AFP 162
 AFP 162
AFP 162

El fútbol es tan impredecible que realmente cuesta explicar el desarrollo de una apasionante final de Champions League, que quedará en la historia por los siglos de los siglos. En el estadio Da Luz de la ciudad de Lisboa, Real Madrid venció por 4 a 1 al Atlético Madrid de Diego Simeone y se proclamó "Rey de Europa" por décima ocasión, luego de 12 años de espera para celebrar.

Parecía un trofeo hecho a la medida de los "Colchoneros", pese a la baja de Diego Costa cuando iban solamente 9' de partido por lesión. Es que Diego Godín hizo prevalecer su poderío en las alturas, como en el duelo clave ante Barcelona que sirvió para obtener la Liga de España, y abrió el marcador a los 35'. Hasta allí, un resultado indiscutido: el "Aleti" maniató a su rival, cortó los circuitos y lo puso contra las cuerdas.

Se jugó como debía ser: a puro corazón, con la garra como principal condimento y hasta pierna fuerte, que reprodujo rápidamente los choques y peleas entre los protagonistas. Con su estrategia de siempre, que lo llevó a la gloria doméstica y lo catapultó a los primeros planos internacional, los dirigidos por el "Cholo" hicieron sentir incómodos a sus rivales y alimentaron la ilusión de su gente, que finalmente no pudo festejar la primera consagración en este frente.

Sin embargo, el campeón no se define hasta que el árbitro decreta el final: contra todos los pronósticos, Sergio Ramos se convirtió nuevamente en héroe con un tremendo impacto de cabeza contra el palo más lejano, transformó en estéril la estirada de Thibaut Courtois y niveló el tanteador en el tercer minuto de descuento. Indudablemente cambió el paradigma del juego, debido a que anímicamente había ventaja para la "Casa Blanca", y ni hablar desde el punto de vista físico.

Una vez inmerso el "derby" en el tiempo extra, el dominio del balón fue completamente "merengue", que rompió líneas con la velocidad de sus delanteros y multiplicó el sufrimiento del Atlético. A los 4' del segundo período agregado, Ángel Di María fue el creador de un avance mortífero y, aunque falló en el mano a mano con el arquero, el rebote cayó en la cabeza de Gareth Bale, que la empujó al fondo de la red y decretó el delirio del conjunto más ganador del continente.

Aunque todavía restaba un buen rato por delante, el encuentro ya estaba terminado. Sin piernas ni respuestas morales, los de Simeone se rindieron por completo a la superioridad atroz del Madrid, que halló en un disparo de Marcelo (12') y un penal de Cristiano Ronaldo (14') los goles que le otorgaron tranquilidad, la corona y la gloria con un exagerado pero merecido resultado.

Con espacio para algunos incidentes sobre el cierre, que mostraron a Simeone enfurecido contra Raphael Varane (supuestamente le arrojó un balón contra su humanidad), sólo hubo lugar para los descontrolados festejos del Real, que logró el máximo anhelo de la temporada (ya había alzado la Copa del Rey) y estará en el Mundial de Clubes de Marruecos, a fin de año. Pero también para el reconocimiento al "Aleti", un conjunto que sorprendió a propios y extraños con una campaña fuera de lo común.

FORMACIONES:

Real Madrid: Iker Casillas; Carvajal, Sergio Ramos, Raphael Varane, Fabio Coentrao; Luka Modric, Sami Khedira, Ángel Di María; Gareth Bale, Cristiano Ronaldo y Karim Benzema. DT: Carlo Ancelotti.

Atlético Madrid: Thibaut Courtois; Juanfran, Miranda, Diego Godín, Filipe Luis; Raúl García, Tiago, Gabi, Koke; Diego Costa y David Villa. DT: Diego Simeone.

Árbitro: Björn Kuipers (Holanda).

Estadio: Da Luz; Lisboa.