El estudio de un equipo de la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA, por su sigla en inglés) y la Universidad de California en Irvine, dio a conocer el fuerte impacto que está teniendo el calentamiento global en los hielos de la Antártida. De acuerdo con la investigación, los glaciares occidentales del continente se están derritiendo más rápido de lo pensado y su desaparición parece, a la postre, inevitable.

Según explicaron, el calentamiento global y el agujero de ozono modificaron los vientos antárticos y calentaron el agua, lo que "va atacando" la base del hielo. De esta manera, adelantaron que la reducción de las emisiones de combustibles fósiles seguramente no va a detener el proceso, pero sí ayudaría a frenar su velocidad.

De esa forma, el glaciar Thwaites probablemente va a desaparecer en unos siglos, lo que provocará el aumento del nivel de los océanos en cerca de 60 centímetros, prevén los autores de estos trabajos publicados en la revista estadounidense Science. "Efectivamente, el proceso parece ser veloz. Estamos ante las etapas iniciales", dijo ayer el glaciólogo Ian Joughin, autor principal de uno de los estudios.

Para Eric Rignot, de la Universidad de California en Irvine y del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, "ese sector de glaciares será el que más contribuya al aumento del nivel del mar en las próximas décadas y siglos. Un cálculo conservador indica que todo el hielo de los glaciares podría demorar varios cientos de años en llegar al mar". Además, sostuvo que "el sistema está en una suerte de reacción en cadena imparable y que cada proceso en esta reacción alimenta al siguiente".

"Hay muchas hipótesis sobre la estabilidad de estas placas de hielo marinas y muchos científicos sospechaban un aceleramiento de su derretimiento", señaló, a su vez, Joughin. Según este modelo, el derrumbe del glaciar Thwaites podría darse como muy temprano dentro de 200 años y como mucho en más de mil años, según la velocidad del calentamiento global. Pero el escenario más probable se ubica entre 200 y 500 años, precisó.