DyN 162
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Otra vez una polémica en torno al cierre de una línea del subte para realizar una obra. Primero fue la A: a principios de 2013, Sbase suspendió el servicio por casi 3 meses para renovar su centenaria flota de trenes. Este año siguió la D: dejó de funcionar los fines de semana de enero para construir el túnel que la conectará con la H. Y ahora la empresa anunció un importante recorte en los recorridos de la B, que se prolongará hasta febrero de 2015.

"El 5 de mayo comenzarán las obras en la línea B para la incorporación de 86 nuevos coches con aire acondicionado que mejorarán la frecuencia", anunció Sbase, en un comunicado en el que precisó que a partir de ese día "la línea B acortará su horario de servicio de lunes a sábados y permanecerá cerrada los domingos y feriados".

De esta forma, el servicio se brindará de lunes a viernes, de 6 a 22 horas, es decir, una hora menos por día, y los sábados, de 6 a 13 horas.

"El cierre resulta indispensable ya que las obras, que consisten en el montaje de un nuevo sistema de potencia, se realizarán en zona de vías en 10 frentes simultáneamente, que es el máximo que admite este tipo de obra de gran magnitud. El horario de trabajo deberá extenderse así sobre el horario de servicio habitual para despejar la zona de obras y restablecerlo con total seguridad para usuarios y trabajadores", explicó la empresa en una nota de prensa.

Sobre los nuevos coches, Sbase precisó que tendrán capacidad para 193 personas y "estarán equipados con aire acondicionado y calefacción, un moderno sistema de comunicaciones interno, pasillo de interconexión y cuatro puertas por lado".

"Además, contarán con un sistema anticlimbing ante accidentes que evita que un coche se monte sobre otro, caja negra, espacio para personas con movilidad reducida y cámaras de videovigilancia para monitorear lo que sucede mientras el tren está en funcionamiento", agregó Sbase.

El delegado gremial Claudio Dellecarbonara criticó que "los trabajadores no fueron notificados, lo cual es una falta de respeto" y denunció que "no se está pensando en el usuario ni en el servicio, sino en garantizar grandes negocios a la empresa".

En diálogo con Infobae, protestó porque "no se ha hecho la suficiente propaganda para que los pasajeros sepan de qué se trata y busquen una alternativa".

Sobre las obras, señaló: "Son cambios cosméticos, como los que hicieron en la línea A. Los coches que trajeron de España allá son chatarra. Y contrataron para poner el sistema de alimentación a una empresa privada. Detrás de todo hay un gran negocio de sobrefacturación, que pagamos con nuestros impuestos, porque Metrovías no pone un peso".