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La industria argentina, con las manufacturas a la cabeza, tuvo su auge tras la crisis de 2001 gracias a las ventajas del tipo de cambio y las políticas impulsadas desde el Gobierno. Pero esa etapa parece haber llegado a su fin: estancado desde 2012, el sector llegó ahora a tener un porcentaje de participación en el Producto Bruto Interno (PBI) similar al que tenía trece años atrás.

Aunque el Indec todavía no dio las cifras que corresponden al cuarto trimestre del año pasado, las estimaciones de la consultora Federico Muñoz & Asociados señalan que las cifras ya son casi las mismas: si en 2001 la participación en la economía había bajado a 15,4 por ciento, hoy estaría en torno al 15,5 por ciento. También cayó la participación de la industria en el empleo privado

"La actividad manufacturera disfrutó un boom tras la megadevaluación, pero luego fue perdiendo terreno hasta terminar en estos días ocupando un lugar en la economía similar o más relegado que el de fines de los 90", explicó su titular al diario El Cronista Comercial.

El panorama no parece alentador: la Unión Industrial Argentina (UIA) estima que este año el sector puede contraerse incluso un 2,5% más debido a la caída en el consumo interno, el descenso de las exportaciones y los problemas para importar insumos dolarizados.

"El relato oficial suele hacer alarde de la concreción de un proceso virtuoso de reindustrialización durante la última década. Sin embargo, un análisis exhaustivo de la evidencia disponible pone en duda la veracidad de ese logro", explicó Federico Muñoz.

También la industria redujo su participación en el mercado laboral. De acuerdo con el informe de la consultora, su porcentaje en el empleo privado total pasó de 21,8% en 2003 a 20,2% en 2013. "Se desmiente así la relación que ubica a la industria como presunto motor de la generación de empleo", señaló Federico Muñoz.

De acuerdo con otro reporte de la UIA, el empleo en el sector se encuentra "estancado" desde 2012. En 2011, hubo un crecimiento de 3,1 por ciento; en 2012, de 1,1 por ciento y en 2013, de apenas 0,5 por ciento.