Venezuela se queda sin los dólares que necesita para funcionar

 AP 163
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El persistente deterioro de las cuentas públicas, causado por la caída sostenida de las exportaciones petroleras y el desenfreno del gasto estatal, puede dejar virtualmente paralizada a la economía venezolana, según se desprende de un informe de la consultora Inter American Trends, al que accedió El Nuevo Herald.

"El régimen no tiene liquidez para poder cancelar nada"

La insuficiencia de divisas amenaza con dar un golpe terminal a la alicaída producción de bienes y servicios, sacudida desde hace tiempo por la inflación más alta del mundo, que en marzo alcanzó un pico de 60% anual, y una escasez estimada en 31 por ciento.

"La situación que enfrenta el régimen de Maduro es que no tiene en este momento la liquidez para poder cancelar nada", dijo Antonio De La Cruz, director ejecutivo de Inter American Trends, consultado por el periódico de Miami.

El Estado tiene un deuda de 12.000 millones de dólares con los empresarios importadores, que realizaron operaciones de cambio de divisas para pagar los bienes traídos desde el exterior, pero que nunca recibieron los dólares. Esto a dejado a muchos sin los fondos necesarios para abastecer el mercado.

Para paliar esta crisis, Maduro prometió en estos días abonar un 30% de la deuda, pero aún no cumplió. Además, según informó Jorge Roig, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), algunas empresas necesitarían un 50% o más de lo que les deben para volver a operar.



Actualmente, hasta ese 30% parece imposible de pagar para el gobierno. Las reservas internacionales se ubican en 20.603 millones de dólares, bastante por debajo del ideal. Pero apenas 600 millones son líquidos, porque el resto es oro, que es muy difícil de vender porque se usa como garantía para créditos ya contraídos.

Una de las causas del deterioro en la cuenta externa es el desmanejo de la política petrolera, que llevó a una caída sostenida de la producción. Las exportaciones de derivados del petróleo sumaron 38.776 millones de dólares. El resto sumó apenas 2.100 millones.

Frente a los 53.000 millones que desembolsó el país en importaciones, el saldo de la balanza comercial fue un rojo de 12.147 millones.

A esto se suma un elevado

, consecuencia de su marcada inestabilidad. Eso lo obligaría a

pagar elevadas tasas de interés para obtener créditos

de organismos internacionales, lo que vuelve inviable ese canal de financiamiento.