Las principales cámaras empresarias pidieron inflación de un dígito y condiciones para invertir

 DyN 162
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Un conjunto de cámaras que representan al empresariado argentino enseñó ayer un documento firmado con 21 propuestas en el ámbito institucional, económico y político, con el objetivo de convocar tanto al Gobierno como a los partidos de la oposición a formular políticas de Estado. Estas "bases" fueron redactadas por el Foro de Convergencia Empresarial (FCE), integrado por asociaciones como IDEA, la Mesa de Enlace, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), entre otros.

Miguel Blanco, presidente de IDEA, encabezó la presentación y aseguró que el eje económico debe dirigirse a "crear medidas que bajen la inflación a niveles similares al de otros países de América Latina", donde hay una suba de precios anual de un dígito. Además, señaló que se deben eliminar los impuestos distorsivos, los tipos de cambio diferenciales, porque son "condiciones indispensables para atraer inversiones privadas a la Argentina y generar empleo genuino". Según el documento, que en realidad ofició como una forma de unificar el discurso empresario de cara a 2015, también se genera con "estabilidad y formalidad de las reglas de juego".

Junto a Blanco, en la conferencia estaban el presidente de AEA, Jaime Campos; el presidente de AmCham, Juan Manuel Vaquer; el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y presidente de Fiat, Cristano Rattazzi; el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere; el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y el presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), Claudio Cesario.

Durante la conferencia de prensa, Infobae consultó si los nuevos datos del Indec significaban un sinceramiento de las estadísticas, que arrojan una inflación del 10% en el primer trimestre. Blanco consideró que "se están sincerando variables de la economía, y corregir las distorsiones es ir por un buen camino", en clara referencia al giro que tomó el Gobierno. Pero también tuvo un dejo de escepticismo: "Vamos a ver si se están desacelerando los precios".

La inflación argentina ocupó una parte importante de la presentación del documento, que se llevó a cabo en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas. Jaime Campos, de ABA, destacó que la inflación fue baja durante la presidencia de Néstor Kirchner, y que el empresariado pide una suba de precios del orden del 6 al 7% anual, como sucede en otras economías regionales, "con excepción de Venezuela".

A su vez, los hombres de negocio buscaron despegarse de la acusación oficial de que son formadores de precios. "Muchas de las empresas que operan en la Argentina operan en otros países de la región, y allí no se nos acusa de ser formadores de precios", aseguró Campos. Para Buzzi, "la inflación existe, está claro que está en el 30%", y se refirió a políticas de Estado que hicieron del trigo un bien escaso, con un fuerte impacto en el precio del trigo y la harina que repercutió en los alimentos. "No excluyo esa posibilidad, pero no creo que sea generalizado. Decir que todos somos formadores de precios es desafiar al sentido común", sentenció Blanco.

Más allá de la economía

La eliminación de los factores que desalientan, restringen o prohíben las exportaciones es el último ítem que se subraya en el ámbito económico. Y este punto está relacionado con las inversiones. Según un informe del especialista Marcelo Elizondo, director de la consultora DNI, "las exportaciones no crecen porque la inversión decrece". "En los últimos cinco años, solo en dos de ellos la tasa de inversión alcanzó o superó el 24 por ciento. Y en los últimos seis años, hubo tres en los que descendió en comparación con el año anterior", especificó.

Además de las bases económicas, los empresarios presentaron propuestas del ámbito institucional y social. En el primer aspecto, consideraron prioritario la "división de poderes y la independencia de jueces y fiscales", otorgarle independencia funcional a los entes reguladores y a los organismos de control, como el consenso de fuerzas políticas nacionales y provinciales para una nueva ley de coparticipación.

En el ámbito social, se señaló la necesidad de mejorar la calidad educativa "según estándares internacionales," erradicar la pobreza y la exclusión, incentivando la generación de empleo formal en la actividad privada y la reducción del empleo informal.

La última reunión del Foro había sido el 13 de marzo en Expoagro, donde se había acordado la elaboración y la firma de este documento. Blanco aclaró que no es una propuesta "golpista" ni que están en contra del Gobierno, aunque admitió que hay entidades que todavía no están en el Foro, como las del Interior. Por ejemplo, la Asociación de Bancos (Adeba) no participó de la firma del documento, y había ciertos sectores dentro de la UIA que dudaban sobre si avalarlo o no por su afinidad con el kirchnerismo.

Tras enviar el documento al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y a miembros del Congreso, Blanco anticipó que se juntarán con los sindicatos y los cleros para presentar estas propuestas. "Creemos que la pobreza y la exclusión se combaten con empleo genuino", dijo Blanco. Y agregó: "Si los partidos políticos adhieren en forma conjunta a estas políticas se darían las condiciones para el crecimiento sostenido".