EFE 163
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Interpol emitió una orden de búsqueda para dar con el paradero de Sabina Selimovic, de 15 años, y Samra Kesinovic, de 16, quienes están sospechadas de haberse fugado a Siria para sumarse a las fuerzas ultraislámicas para combatir al régimen del presidente Bashar Al Assad.

Las jóvenes austríacas desaparecieron hace nueve días y la prensa local sostiene que fueron reclutadas en la mezquita del Altu-Alem, en Viena, por Ebu Tejma, uno de los salafistas más radicales de Europa.

El periódico alemán Der Spiegel revela que las dos jóvenes dejaron una carta antes de desaparecer, donde al parecer explican cuál es su paradero y los motivos de su marcha: "Estamos en el buen camino. Nos vamos a Siria, luchamos por el islam. Nos vemos en el paraíso".

Asimismo, vía Facebook también dejaron ciertos indicios con relación a su huida. "No tenemos miedo de la muerte. La muerte es nuestro objetivo".

Sin embargo, las familias dudan que hayan sido ellas mismas las autoras de esos mensajes al asegurar que fueron víctimas de un "lavado de cerebro". "Eso no lo han escrito ellas, han tenido que ser otras personas", afirma el tío de Sabina. Su padre ha mostrado a través de un comunicado su angustia y ha llamado a la colaboración ciudadana: "Estamos desesperados. Pedimos a todas las personas que nos ayuden a encontrar a nuestras niñas".

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Lo que genera contradicciones en torno al alineamiento de las dos jóvenes a las filas de las fuerzas ultraislámicas es el estilo de vida que llevaban y la falta de signos que permitieran descifrar una cierta tendencia ideológica.

En algunas imágenes que han distribuido a la Interpol se las puede ver como chicas que vestían a la moda, que les gustaba salir y juntarse con amigos.

No obstante, han aparecido otras en las redes donde aparecen completamente tapadas, con la típica indumentaria musulmana. En ellas portan un 'nicab', un atuendo que cubre todo el cuerpo, incluido el rostro, y solo se las puede reconocer por el color de sus ojos. Además, se habla de la existencia de otras fotografías en las que supuestamente portan rifles kalashnikovs y aparecen rodeadas de combatientes en un campo de entrenamiento para yihaidistas. Desde su desaparición, las adolescentes mantienen sus teléfonos móviles desconectados y aparecen con el estado offline en las redes sociales.

La única certeza que se tiene hasta el momento es que el 10 de abril volaron a Estambul y desde allí se trasladaron a Adana, al sur de Turquía, a 100 kilómetros de Siria. A partir de ahí, se perdió todo tipo de rastro de las jóvenes austríacas.