Jugadores estigmatizados por su actuación en Mundiales (Verón, Heinze, etc), el dilema Maradona (nos hizo bien, ¿nos hace mal?), el exitismo argentino tanto como el coqueteo con el deseo del fracaso para "tener de qué hablar", la injerencia y el avance de los medios, jugadas puntuales donde la historia puedo haber cambiado y una generación que ilusiona cuando se piensa (y analiza) lo que puede pasar en la Copa del Mundo son algunos de los ítems que Federico Lisica y José Esses analizaron en el libro Siamo Fuori (Planeta).

En diálogo con Infobae, los autores de la publicación hablaron de su obra, esa que obliga al análisis, que impone el debate y que recuerda momentos puntuales para explicar los por qué de los fracasos en los Mundiales desde Italia 90 hasta las esperanzas basadas en argumentos de cara a Brasil 2014.

"Parte de las ganas de escribir de fútbol, que es un tema que nos gusta a todos y más tratándose de un Mundial, es un gusto que nos damos nosotros que venimos del periodismo cultural", contó Esses quien además de periodista es sociólogo y docente. "Son tantos los discursos y los materiales que aparecen cerca de los mundiales que nos dieron ganas también  de hacer algo distinto y de hacernos cargo del momento histórico de la selección argentina tratando de ver qué tenemos, qué venimos siendo, hacernos cargo de eso y ver a partir de ahí qué puede quedar, qué se puede analizar", agregó.

Para el análisis de aquello que puede pasar -y para el de cada cita máxima incluidas en el libro- los autores de Siamo Fuori apelaron a testimonios tanto históricos como exclusivos de los protagonistas de las historias de la Argentina en los mundiales. Desde Daniel Passarella y el propio Alejandro Sabella pasando por Julio Olarticoechea, José Luis Brown, Pedro Troglio, Roberto Ayala, Javier Zanetti y Sergio Goycochea, hasta una entrevista inédita a Roberto Fontanarrosa.

"Nosotros decimos que Siamo Fuori no es un libro de fútbol sino futbolero, en el que ampliamos el espectro de lo que son 90 minutos de fútbol a ver cómo era la situación sociopolítica en el país en cada uno de esos mundiales, el rol que cumple la publicidad y cómo los medios fueron cambiando. En 20 años hubo un tratamiento muy variado de parte de los medios en los mundiales y es muy interesante ver cómo se dio ese cambio en 20 años", cuenta Lisica, periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación, docente "e hincha de la Selección", aclara.

Para el desarrollo de la obra los autores dedicaron gran parte de su tiempo a estudiar con ojos severos, críticos y detallistas los 29 partidos que la Selección jugó por mundiales desde el 90 hasta el 2010, tanto como los de Eliminatorias y otros certámenes.

De cada uno de ellos recuerdan, entre risas y lamentos, jugadas específicas en las que la historia podría haber cambiado. "En el 98 hay una que es clave que es recordada por todos: el palo en el partido contra Holanda", introdujo Lisica con el recuerdo fresco del remate en el palo de Gabriel Batistuta, partido (y anécdota) que Esses amplía: "Si rebobinás la jugada previa al gol de Holanda, cuando la agarra Franck de Boer y tira el pelotazo, te das cuenta que era un contraataque argentino. Venían el 'Piojo' (López) y el 'Bati' por el medio; el 'Piojo' en vez de tirársela larga a Batistuta, que hubiese quedado mano a mano con Franck de Boer, elige tirársela larga a su marcador que era el pelado Stam, entonces lo desborda, le gana pero termina tirando un centro malísimo y a 'Bati' le queda lejos, de ahí sale De Boer y pasa lo que pasa, pero andá a saber cómo hubiese terminado si se la daban a Batistuta en el momento justo".

Como ese momento de Francia 98, aparecen también jugadas puntuales de Italia 90, de Corea Japón 2002, de Alemania 2006, de Sudáfrica 2010 y, claro, de Estados Unidos 1994, el último Mundial de Diego Armando Maradona, personaje ampliamente analizado en el libro y sobre el cual reconocen como "el mejor de la historia, el distinto, irrepetible" pero sobre quien, también, surge la pregunta sobre cuánto influye su aura incluso hasta hoy en el desempeño de la Selección para bien, pero también para mal.

El futuro llegó y Brasil 2014 está a un paso. Lisica asegura que Alemania 2006 fue el Mundial donde la Argentina estuvo más cerca de lograr cosas importantes que en cualquier otro "porque había un proyecto serio desde el cuerpo técnico" y destaca que el proceso hacia la próxima Copa del Mundo, tiene similitudes con el ciclo de José Pekerman a partir de la figura de Alejandro Sabella, sobre quien relata: "Uno le hace una entrevista y él no te habla de línea de cuatro o línea de tres, él trata de beber de todas las vertientes del fútbol argentino y te habla de todo, de boxeo, de historia y se compromete con las explicaciones de por qué tal o cual forma de jugar".

Y sobre el DT agrega que "sostuvo a algunos jugadores en el plantel pese a críticas muy fuertes; en la mayoría de los casos, esas críticas se daban sólo por ser nombres desconocidos pero que, evidentemente, Sabella conocía y que llamó porque sabía lo que le podían dar al equipo, como son los casos de Rojo y Basanta, dos nombres muy cuestionados pero que a la hora de pensar en reemplazos a nadie se le ocurre un nombre".

Los autores reconocen que la generación que representará a la Argentina en el Mundial Brasil 2014 tiene "una historia y trayectoria de juego juntos, de conocerse, de compartir", lo que afianza las posibilidades de llegar hasta las últimas instancias de la próxima Copa del Mundo: "Messi, Agüero, Di María, Biglia, Romero, Mascherano y tantos otros son nombres que vienen jugando juntos hace mucho tiempo", recuerdan y coinciden, claro, en que en Brasil "habrá razones para creer".