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Las siete centrales sindicales de Paraguay se reunieron este jueves con el Gobierno, un día después de la huelga general que fue seguida en todo el país, para proponer la creación de una agenda para debatir la generación de empleo decente y otros asuntos, informó un líder de los trabajadores.

La propuesta fue realizada por los dirigentes de las centrales al vicepresidente paraguayo, Juan Afara, a quien el mandatario, Horacio Cartes, encargó el martes, víspera de la huelga del miércoles, que iniciara una mesa de diálogo con los sindicatos.

"Ha sido una toma de contacto en el que hemos pedido que se constituya una mesa temática en la que se trate de forma separada asuntos como la generación de empleo decente, la política salarial y de seguridad social", dijo a EFE Bernardo Rojas, presidente del Sindicato Central Unitario de Trabajadores-Auténtica (CUT-A).

Rojas añadió que Afara se comprometió a comunicar el resultado de la reunión a Cartes y que espera que en los próximos días los sindicatos tengan una respuesta de cara a comenzar un diálogo formal con el Gobierno.

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"Una vez en marcha se establecería un calendario y los mecanismos de trabajo, pero habría que marcar un plazo que no puede superar los 90 días para mesas como la salarial", declaró Rojas.

El dirigente sindical añadió que si se aceptan esos términos los sindicatos pondrán sobre la mesa las reivindicaciones que les llevaron a convocar la huelga, que según ellos tuvo un seguimiento del 90 % en todo el territorio nacional.

La huelga tenía como principal punto la derogación de la Ley de la Alianza Público Privada (APP), una iniciativa de Cartes que los sindicatos creen que es una "privatización encubierta" de las empresas públicas.

En cambio, el Gobierno defiende que la ley, aprobada por el Congreso el año pasado, está diseñada para atraer capital privado para la inversión en infraestructuras.

A cambio se otorga a las empresas la concesión de su gestión y el cobro de tarifas.

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Además de la anulación de la polémica ley, los grupos sindicales exigen la subida del salario mínimo, el control de los precios de la canasta básica y el descenso en los precios del transporte.

A la reunión de hoy, que se celebró en la sede de la Vicepresidencia, acudió por parte del Gobierno el titular de Trabajo, Guillermo Sosa, el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, y el ministro de Interior, Francisco de Vargas.

"Nuestra impresión (de la reunión) es buena. Afara habló de forma directa y vimos buena voluntad (...) Nuestra intención es colaborar en la construcción de la democracia y de un desarrollo social que incluye a todos los paraguayos", señaló Rojas.

Según el sindicalista, la reunión es fruto de la convocatoria de huelga y significa que el Gobierno reconoce la legitimidad de los sindicatos y de sus reivindicaciones.