Prensa Presidencial Venezuela 163
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Fitch indicó, en Nueva York, que el crecimiento de Venezuela ha declinado rápidamente a 1,3% en 2013, luego de que en 2012, el año de las últimas elecciones presidenciales, fuera de de 5,6 por ciento. Para este año, la agencia prevé una contracción en el Producto Interior Bruto (PIB) del 1 por ciento.

La inflación alcanzó el 52,7% a fines de 2013 en Venezuela. La calificadora afirma que "las divisiones en el seno del gobierno del presidente Nicolás Maduro y el débil capital político retrasaron ajustes políticos necesarios para enfrentar los crecientes desequilibrios macroeconómicos".

El grado "B" indica, según dice Fitch en su sitio web, que "el riesgo material está presente, pero todavía hay un margen de seguridad. Los compromisos financieros se están cumpliendo, pero la capacidad de un pago continuado es vulnerable al deterioro del entorno de negocios y económico".

La calificadora con sede en Nueva York se refirió a la reciente puesta en marcha del nuevo Sistema Alternativo de Cambio (Sicad II) y consideró "que podría aumentar la flexibilidad del tipo de cambio y, por lo tanto, la depreciación promedio del VEF (Bolívar, moneda local)". Algo que podría ayudar a aliviar el sistema financiero, pero no despeja las incertidumbres sobre la "eficiencia y credibilidad del régimen".

El Sicad II, que permite la compraventa vigilada de divisas en Venezuela, inició sus operaciones el lunes pasado con una tasa promedio de cambio de 51,86 bolívares por dólar, 8,2 veces por encima del tipo oficial de 6,3.

Fitch destaca que el "alto grado de polarización" tras la actual oleada de manifestaciones, el aumento en la inflación, la escasez y el aumento de la inseguridad podrían exacerbar "la inestabilidad política".

Pese a esto, la agencia destaca que los altos precios del petróleo y los acuerdos de financiación con China podrían mitigar las limitaciones de financiamiento externo.

"A pesar del aumento de la conflictividad social en Venezuela,

considera que el riesgo de inestabilidad social y política que conduce a la interrupción de los ingresos derivados del petróleo se mantiene bajo en la actualidad", agregó la calificadora de riesgo.