AP 163
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La revelación de que el avión de Malaysia Airlines, desaparecido desde el sábado 8 de marzo con 239 personas a bordo, llevaba baterías de litio inflamables en el sector de carga impulsó la hipótesis de que una explosión habría causado la desaparición de la nave.

El CEO de la compañía aérea, Ahmad Jauhari, admitió la información públicamente esta semana. Durante una conferencia de prensa en Kuala Lumpur, dijo que el Boeing 777 desaparecido llevaba "algunas baterías de iones de litio, que no son baterías grandes y que están aprobadas por la ICAO (Organización de Aviación Civil Internacional)" y aclaró que no eran "mercancías peligrosas".

"Las compañías aéreas hacen esto todo el tiempo y no sólo Malaysia Airlines. Estos bienes son trasladados en aviones de muchas líneas aéreas como carga", minimizó Jauhari. Sin embargo, en el último tiempo, han sido reportados distintos casos de incendios comenzados en aviones provocados por las baterías de litio, usadas en teléfonos móviles y computadoras portátiles.

La nueva hipótesis no se contradice con el supuesto avistamiento de restos del avión en el Océano Índico, reportados por Australia y Francia. La esperanza de dar con el paradero del avión de Malaysia Airlines aumentó este domingo, tras localizarse un palé y varios cinturones de seguridad o correas.

Nuevas imágenes de satélites franceses han mostrado que el avión malasio podría en el sur del océano. Éstas se suman a las pistas de que el avión podría haber caído en mares remotos de Australia, de acuerdo con las autoridades de Malasia.

"Todavía es pronto para ser concluyentes, pero ahora tenemos varias pistas muy creíbles y hay esperanza creciente de descubrir lo que le ocurrió a este desafortunado avión", dijo el primer ministro australiano, Tony Abbot. El ministerio de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, precisó que "ecos de radar realizados por un satélite permitieron localizar restos flotando".

El vuelo MH370 de Malaysia Airlines desapareció de los radares civiles el 8 de marzo cuando efectuaba el trayecto Kuala Lumpur-Pekín. Se habían barajado, hasta ahora, tres hipótesis para explicar esta misteriosa desaparición: un secuestro, un sabotaje de los propios pilotos o una crisis repentina que incapacitó a la tripulación y dejó al avión volando con el piloto automático durante varias horas hasta que se acabó el combustible y se estrelló en el mar. El hallazgo de los restos en el sur del Índico podría sostener la teoría del secuestro, así como la del incendio.