Aunque tiene la cabeza puesta en los objetivos grupales y particularmente en la participación de la Selección Argentina en la Copa del Mundo que albergará Brasil en algunos meses más, Lionel Messi sigue quebrando récords prácticamente sin darse cuenta. Y esta tarde, en el duelo del Barcelona frente al Osasuna en una nueva jornada de la Liga, alcanzó un hito de alto calibre: se convirtió en el máximo anotador de la historia del club. Ya ostenta la enorme cantidad de 371 tantos en el elenco catalán.


Cuando pocos pensaban que sería factible que un jugador anotara en los tiempos modernos la cifra de 369 tantos que marcó Paulino Alcántara entre 1916 y 1927 con la camiseta "blaugrana", los imposibles se acabaron con la aparición del delantero rosarino. Luego de anotarle al Manchester City entresemana por la Champions League se había puesto a tiro y hace instantes escribió una página gloriosa más en su exitosa trayectoria al marcarle un triplete a los de Pamplona.


Si bien el punta de origen filipino consiguió esa tremenda cantidad de conquistas en 357 encuentros jugados, nadie podrá discutir la magnitud de la eficacia del argentino: solamente 10 temporadas y 413 cotejos le bastaron para postularse por un privilegio apto para pocos.


Mientras el equipo de Gerardo Martino necesitó ganar para mantenerse en la pelea por el título (quedó de nuevo a cuatro unidades del Real Madrid y la semana próxima se llevará a cabo el derby en la capital), la firma que viste a Messi tiene preparados unos botines especiales para reconocerlo por el logro.


De esta forma, Messi se encargó de pulverizar las discusiones que habían surgido en el pasado. Pese a que había superado a Pedro Rodríguez como mejor artillero en la Era profesional, los historiadores alertaron sobre la "existencia" de Alcántara (los hizo en el amateurismo, incluyendo amistosos). Así, a los 26 años, sigue engrandeciendo su status de leyenda del fútbol mundial.