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El avión de la compañía Malaysia Airlines con 239 ocupantes que se dirigía a Pekín desde Kuala Lumpur, la capital malasia, cayó al mar en algún punto de su ruta hacia la península vietnamita de Ca Mau. El motivo sigue siendo un misterio, pero la teoría del atentado gana fuerza con este nuevo descubrimiento.

Según informó la CNN, el iraní Kazem Alí pagó el boleto de los dos sospechosos, que viajaron con los pasaportes de un italiano y un austríaco. Los verdaderos Luigi Maraldi y Christian Kozel nunca se subieron al vuelo de Malaysia Airlines. El primero de ellos es un italiano que vive en Tailandia que, al enterarse del hecho, llamó a su padre, Walter, que vive en Italia. Le dijo que estaba bien y que no había tomado el vuelo, aunque figuraba en la lista de pasajeros. ¿La explicación? Hace "uno o dos años" le robaron el pasaporte y una persona abordó el avión siniestrado con ese documento.

El iraní hizo la reserva por teléfono y pagó en efectivo

El caso surgió como una anécdota, pero se transformó en una pista seria al conocerse que otro de los viajeros, el austríaco Kozel, estaba en la misma situación: hace un año le sustrajeron el documento en Tailandia y una persona con esa identificación subió al avión que se perdió en el mar. Kozel está a salvo en Austria y las coincidencias ya ha despertado las sospechas de los investigadores sobre lo que pudo haber sucedido en el vuelo.

La cadena estadounidense suma más datos: Alí compró los tickets supuestamente "para dos amigos que debían volver a casa, en Europa". Hizo la reserva por teléfono y pagó en efectivo.

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"Si bien es demasiado pronto para especular sobre cualquier conexión entre estos pasaportes robados y el avión desaparecido, es claramente de gran preocupación que cualquier pasajero fuera capaz de abordar un vuelo internacional con un documento hurtado, denunciado en las bases de datos de Interpol", dijo el secretario general de Interpol, Ronald K. Noble, en un comunicado.

Otra posible explicación para el uso de los pasaportes robados podría ser la inmigración ilegal. De hecho, el sudeste asiático es conocido por su mercado negro de este tipo de documentos.

Sigue la búsqueda

Este lunes, las autoridades malasias dijeron haber avistado un objeto que podría ser un bote. "Acabamos de recibir una información según la cual un avión vio algo parecido a un bote salvavidas volcado", declaró el jefe de la aviación civil malasia, Azharuddin Abdul Rahman. "Estamos poniéndonos en contacto con nuestros homólogos [extranjeros] y enviando barcos a la zona para comprobar el objeto, las partes", agregó.

La aviación vietnamita localizó, el domingo, a 80 km de la isla de Tho Chu, frente a su costa sur, dos objetos que podrían proceder del avión, pero la información fue luego desmentida por la Aviación Civil.

El subalmirante vietnamita Ngo Van Phat señaló que se han enviado dos buques hacia la isla de Tho Chu. Cerca de ésta se habían localizado también dos regueros de carburante de varios kilómetros.

En total participan en las tareas de búsqueda unos 40 buques y 34 aviones de diversos países (China, Vietnam, Malasia, Filipinas, Singapur y Estados Unidos).

El Boeing 777-200 llevaba a bordo 239 personas, entre ellas dos niños pequeños. Además de los 153 chinos, había 38 malasios, siete indonesios, seis australianos, cuatro franceses y tres estadounidenses.

Si el avión cayó al mar, sería la catástrofe aérea más grave de un avión de línea desde 2001, cuando un Airbus A300 de American Airlines causó 265 muertos en Estados Unidos.