Archibaldo Lanús fue vicecanciller en la gestión de Domingo Cavallo, embajador ante la ONU y en Francia. También representó al país ante el GATT y la Unesco. El ensayo titulado "De Chapultepec al Beagle", que abarca los acontecimientos más destacados de la política exterior entre 1945 y 1980, lo consolidó como una de las voces de referencia en la diplomacia local. Y en una entrevista con InfobaeTV dio muestras una vez más de su agudo sentido analítico.

Lanús enfatizó su preocupación por la supuesta debilidad del Estado en la Argentina. "Acá no hay Estado, acá hay gobierno", sentenció. Y evaluó que en el país "el objetivo de la política es la conquista de todos" a través de la captación."Es como que a través del Estado domino el resto de la sociedad", explicó, y comparó ese comportamiento con Rusia y algunas naciones africanas.

"Todas las grandes ideas políticas que tuvo la Argentina no se han concretado –observó–. El federalismo todavía está discutido". Al respecto, citó la "idea de una república decente" de Hipólito Yrigoyen y opinó que hoy está "erosionada por la corrupción"; lo mismo resaltó sobre la "integración que tuvo (Juan Domingo) Perón con la justicia social" al remarcar que hoy hay un gran porcentaje de pobreza.

A su juicio, la "vocación de grandeza de hacer un gran país" nunca pudo realizarse. Y parte de la explicación está en la falta de una continuidad y de políticas de Estado. "Cada gobierno llega para destruir lo anterior. No es posible conseguir puntos de confluencia para ponernos de acuerdo", indicó.

El diplomático evitó achacar culpas únicamente al peronismo. "Es también víctima de un sistema malsano donde todas las fuerzas políticas han sucumbido a un sistema manejado por caudillos y patrones con mucha plata que quieren manejar la política". Para él, se practica "una política excesivamente ligada los intereses partidarios e internos".

"Diría que no hemos podido instalar nuestro sistema en un orden político. Ha sido siempre falseado. Interrumpido. Forzado. Y lo vemos hoy", apuntó. Entonces sostuvo que ahora se toma conciencia de "la profunda crisis" que vive el país. "Lo que está en juego es el proyecto nacional argentino".

Ese diagnóstico lo llevó a preguntarse: "¿Es posible decir que la Argentina es un país democrático, cuando tenemos un Ejecutivo que tiene una hegemonía tal que aplasta y domina todo el arco político?".

Ante ese panorama desolador, Lanús enfatizó que "buscar la unidad nacional" debe ser una prioridad. "De un solo destino tratar de unir, y no estar diciendo que los que no piensan como yo están en un error; tenemos que abrir las puertas de nuestros corazones". Admitió, no obstante, que para eso es necesario "un cambio ético, porque aquí el sistema de impunidad en el fondo es el cómplice para mantener esto".   

"Hay que ponerse de acuerdo. Buscar consensos a largo plazo e imponer al otro soluciones", concluyó.