163
163

La Audiencia Nacional de España confirmó, este jueves, la negativa a admitir a trámite la querella presentada por familiares del disidente Oswaldo Payá contra dos mandos del Ejército cubano por su muerte en un accidente de tránsito en julio de 2012 en un vehículo que conducía el joven político español Ángel Carromero.

El tribunal acordó desestimar el recurso interpuesto por la mujer y la hija de Payá, Ofelia Acevedo y Rosa María, contra la resolución en la que el juez Eloy Velasco rechazó, ya en septiembre, abrir una investigación por estos hechos.

El juez entendía, en contra de los querellantes, que no fue un asesinato, según quedó probado en la sentencia de la Justicia cubana por la que Carromero fue condenado a cuatro años de cárcel por un delito de homicidio imprudente.

En el expediente, la Audiencia considera que no cabe la admisión a trámite de la querella "ante la falta de competencia" del tribunal en estos hechos "acaecidos en el extranjero" y que se denunciaban "sobre la base de un posible crimen contra la humanidad".

La familia de Payá asegura tener pruebas de que la muerte del disidente fue un asesinato

El tribunal entiende que calificar como tal lo ocurrido "requiere una base mínima de probabilidad tanto del hecho denunciado como de su integración en un tipo penal de las características del alegado, lo que a juicio de la Sala está muy lejos de producirse en el presente caso".

Los magistrados creen, además, que el relato de los hechos "esgrimido en la denuncia ni resulta en sí mismo verosímil ni viene acompañado de elementos que lo doten del grado de credibilidad suficiente para poder confrontarse con un mínimo de éxito con lo declarado en la sentencia judicial".

En la querella, los familiares aseguraban que fue un coche oficial conducido por agentes del gobierno cubano el que, "de forma premeditada y deliberada", generó el accidente.

 163
163

El auto en que viajaban Payá, Cepero, Carromero y Moding

El suceso ocurrió el 22 de julio de 2012 cerca de la ciudad de Bayamo (a unos 750 kilómetros al este de La Habana), cuando el automóvil en el que iban Payá, el también fallecido disidente Harold Cepero, Carromero y el sueco Jens Aron Moding se salió de la carretera.

La familia de Payá asegura que las autoridades decidieron, tras el siniestro, "convertir el atentado en un accidente, creando un proceso judicial ad hoc en el que nada responde a la realidad" y en el que Carromero fue condenado.

Consideraban responsables de lo ocurrido al teniente coronel José Aguilas, jefe de Instrucción de Delitos de Seguridad del Estado cubano, y al coronel Llanes, encargado de los delitos de la Seguridad del Estado, contra los que se dirigía la querella por un delito de lesa humanidad por organizar este supuesto asesinato.