El ex presidente Fernando de la Rúa reiteró su postura de que fue un "golpe institucional" lo que derivó en su salida del poder antes de terminar su mandato, y marcó una diferencia respecto de la situación que atraviesa el pueblo venezolano: "En Venezuela el propio presidente (Nicolás Maduro) incita a la violencia desde el poder".

Las revueltas que ponen en tela de juicio la democracia en Venezuela, una democracia autoritaria según muchos  analistas, fueron consideradas por el ex mandatario en los estudios de InfobaeTV. "Como en mi gobierno no hubo orden de actuar, en Venezuela por el contrario el propio presidente incita a la violencia desde el poder", sostuvo.

"El propio Maduro dice que los va a dejar sin combustible, que las brigadas van a operar para frenar las marchas opositoras", reflexionó y calificó de "triste" el mal momento que atraviesa el pueblo venezolano.

Al volver a plantear la hipótesis de que en 2001 existió un golpe institucional para obligarlo a dejar el gobierno, el ex presidente apuntó a dirigentes del Partido Justicialista. "Se creó un clima de desorden para forzar mi salida", denunció.

De la Rúa repasó sus últimos tiempos al mando del Ejecutivo y repartió culpas para varios sectores por la explosión socioeconómica de diciembre de aquel año. Sostuvo que los desórdenes que se vivieron en las trágicas jornadas del 19 y 20 de diciembre "fueron incitados por los gobernadores, principalmente en la provincia de Buenos Aires". Y recordó: "Hay imágenes de intendentes  acompañando a los manifestantes indicándoles qué supermercados robar".

Al respecto, indicó que el estado de sitio fue solicitado por los gobernadores y que desde su gobierno "no hubo ni orden ni plan" para reprimir a los manifestantes que se expresaron en contra de las políticas de su administración. "No hay responsabilidad personal ni un acto que deba lamentarse; a diferencia de otros gobernantes que ordenan la represión, acá no se ordenó ni se planificó la represión", enfatizó.

Sobre las imágenes que se conocieron recientemente de Cristina Kirchner cuando era senadora, que reclamaba su renuncia, afirmó: "Lo pedía ella, (Eduardo) Duhalde, y también Hugo Moyano. La última comunicación fue con (Carlos) Maestro y me avisó que no había otra alternativa que la renuncia; también me había quedado sin apoyo partidario".

Coimas en el Senado

En la entrevista, De la Rúa planteó que la causa por los sobornos en el Senado para sancionar la reforma laboral también fue un complot en su contra. "El tribunal llegó a la conclusión afirmativa de que esos hechos no ocurrieron", explicó el ex presidente, y afirmó que "no hubo corrupción".

     

Según dijo, la aparición de Mario Pontacuarto en la causa estuvo montada y apuntó a funcionarios del gobierno de Néstor Kirchner: "El tribunal lo trata de supuesto arrepentido y de embaucador; apareció con gran apoyo político y judicial, pero después no pudo sostener sus dichos".

"En vez de silenciarlo, la prensa debería mostrar el fallo, porque lo grave es que no se hizo una lectura del fallo. El tribunal está mostrado que hubo una conspiración, un complot, que todo se organizó para provocar ese resultado", añadió.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6 de la Capital Federal dará inicio hoy al juicio oral en la causa que investiga los hechos ocurridos el 20 de diciembre de 2001.

El tribunal está integrado por los jueces José Valentín Martínez Sobrino, Javier Anzoategui, Rodrigo Giménez Uriburu y  Adrián Martín (juez sustituto). Entre los acusados se encuentra el ex secretario de Seguridad Enrique Mathov y el ex jefe de la Policía Federal Rubén Santos.