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El Parlamento ucraniano se reúne la mañana de este lunes para intentar formar un nuevo gobierno tras la destitución del presidente Viktor Yanukovich, que abre una nueva era para el país después de tres meses en crisis.

La alta representante de la diplomacia europea, Catherine Ashton, llega a Kiev para discutir las medidas destinadas a calmar los ánimos y estabilizar la economía del país, mientras los occidentales multiplican las declaraciones a favor de la integridad territorial de Ucrania.

Ucrania se enfrenta a dificultades colosales, empezando por el riesgo de impagos. Tras tres meses de crisis política aguda que culminaron esta semana con los enfrentamientos más violentos que jamás vivió este país ex soviético (con 82 muertos en tres días), la hasta ahora oposición puso manos a la obra rápidamente.

Conformemente a la Constitución, el flamante presidente del parlamento, Olexandre Turchinov, un allegado de la líder opositora Yulia Timoshenko, fue designado presidente interino la mañana del domingo por amplia mayoría.

Turchinov tiene de plazo hasta el martes para formar un gobierno de unidad nacional encargado de preparar las elecciones presidenciales del 25 de mayo.

El nuevo jefe del Estado no disimuló las dificultades que se presentan al país. "Ucrania está resbalando hacia el precipicio, está al borde del 'default'", dijo al país por televisión.

Turchinov reiteró que la integración europea es "una prioridad" para Ucrania. "Estamos dispuestos a un diálogo con Rusia, desarrollando nuestras relaciones en pie de igualdad (...) y en el respeto de la opción europea de Ucrania", dijo.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank Walter Steinmeier, abogó este domingo por una ayuda económica. "Una Ucrania en quiebra sería un peso demasiado importante tanto para su gran vecino del este como para la Unión Europea", declaró.

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Integridad territorial

Los dirigentes occidentales multiplicaron a lo largo del domingo los llamamientos a favor del respeto de "la unidad e integridad territorial del país".

Una partición de Ucrania o un "retorno a la violencia" no está en el interés ni de Ucrania, ni de Rusia, ni de la UE, ni de Estados Unidos, estimó Susan Rice, una consejera cercana del presidente Barack Obama.

La canciller alemana Angela Merkel y el presidente ruso Vladimir Putin coincidieron en que "Ucrania debe dotarse rápidamente de un gobierno capaz de cumplir sus funciones, y en que la integridad territorial debe preservarse", según un vocero del Gobierno alemán.

La necesidad "de que todos los Estados respeten la soberanía de Ucrania" fue subrayada por el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, en una conversación telefónica con el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, según el Departamento de Estado.

Lavrov señaló a su vez a Kerry que la oposición ucraniana no aplica el acuerdo del 21 de febrero sobre una solución de la crisis, ya que "se amparó de hecho del poder en Ucrania, se niega a deponer las armas y sigue recurriendo a la violencia", según el Ministerio ruso de Exteriores.

Lavrov insistió en la necesidad de aplicar plenamente dicho acuerdo de salida de la crisis auspiciado por los ministros de Exteriores alemán, polaco y francés, agrego el Ministerio.

Rusia anunció que decidió llamar a consultas a su embajador en Ucrania "ante la escalada de la situación".

La comunidad internacional teme que la crisis de estos meses haya ahondado la división entre el este de habla y sensibilidad rusa, mayoritario, y el oeste nacionalista y que habla ucranio.

Por ahora, las regiones más allegadas a Moscú no dan señales de secesión. Anatoli Mogilev, primer ministro de Crimea, península del sur de habla rusa que alberga una importante base militar rusa, declaró el domingo que "ejecutará" las decisiones del Parlamento.

En la región oriental de Jarkiv, también de habla rusa, el gobernador y el alcalde, que el sábado huyeron del país, regresaron el domingo y declararon que "Yanukovich es pasado".

Su propio Partido de las Regiones lo desautorizó. "Ucrania ha sido traicionada, los ucranianos enfrentados unos contra otros", afirmó el partido en un comunicado. Viktor Yanukovich es "responsable de los trágicos acontecimientos" sucedidos en Ucrania, dijo.

Dando un puñetazo en la mesa durante una sesión parlamentaria, algunos diputados exigieron saber dónde se encontraba el ex presidente, sin obtener respuesta. Por el momento, Yanukovich no es objeto de ninguna persecución oficial.